Nada mejor que disfrutar de una torta casera y deliciosa con una buena ronda de mates. Esta receta es perfecta para esos momentos en los que quieres algo dulce, denso y lleno de sabor, sin complicarte demasiado.
Los ingredientes para esta torta son: una taza de azúcar rubio mascabo, tres huevos, un chorrito de esencia de vainilla, una taza de aceite neutro, cuatro o cinco cucharadas de leche, dos tazas de harina leudante, una cucharadita de polvo de hornear, batata cocida (cantidad al gusto), trozos de chocolate, azúcar rubio y agua para la cobertura

Hacé esta receta y sorprendé a todos para la hora del té
Esta torta es ideal para acompañar los mates y sorprender con una combinación única de sabores. La base del bizcochuelo lleva el azúcar rubio mascabo, que le otorga un aroma y color inigualables. Se integran los huevos, la esencia de vainilla, aceite neutro y la leche. Tras mezclar bien, sumás la harina leudante y el polvo de hornear. El toque especial lo aportan la batata cocida y los trozos de chocolate. Todo se coloca en un molde enmantecado y enharinado, llenándolo hasta tres cuartas partes. Para una cobertura crocante, se mezcla agua con azúcar rubio y se esparce por encima antes de hornear.

La combinación de dulce de batata y chocolate es realmente deliciosa
La torta se cocina en un horno medio o bajo a 150 grados durante 50 minutos, logrando una textura densa y sabrosa. Esta receta combina a la perfección con unos mates en cualquier momento del día.

A esta torta le podés sumar frutos secos o chips de chocolate para decorar
Alfajores de maicena caseros, un clásico para el mate
Por otro lado, los alfajores de maicena son un clásico irresistible, fácil de hacer y perfecto para acompañar los mates. Con una textura suave y un dulce relleno, esta receta es ideal para quienes buscan un bocado delicioso sin mucha complicación.
La masa se prepara con 200 gramos de manteca, 150 gramos de azúcar, tres yemas, una cucharadita de esencia de vainilla, 300 gramos de harina común, 200 gramos de maicena y una cucharadita de polvo de hornear. Tras integrar todo y formar una masa suave, se estira y se cortan círculos pequeños.
Se hornean a 180 grados durante diez minutos y, una vez fríos, se rellenan con dulce de leche. Para el toque final, se pasan los bordes por coco rallado. Es una receta fácil que nunca falla y que complementa a la perfección una buena ronda de mates.