El turrón salteño es uno de esos clásicos del norte que combinan tradición, dulzura y una textura inconfundible. De origen artesanal y con un toque rústico, el amor por este dulce se transmite de generación en generación como un emblema de las mesas familiares y las fiestas patronales.
La receta del turrón salteño mezcla el caramelo profundo de la miel de caña, la suavidad del dulce de leche y el toque crocante de las nueces. A diferencia de los turrones europeos, este lleva una masa liviana tipo galleta, rellena con merengue, miel y dulce, resultando en una experiencia suave, cremosa y muy argentina.

Una delicia norteña con aroma a miel y sabor a hogar.
El resultado de este procedimiento es un postre que se disfruta tanto frío como a temperatura ambiente, y que combina muy bien con un café o una copita de licor casero.
Lo mejor es que podés hacerlo en casa con ingredientes simples y sin necesidad de maquinaria especial. Minuto Neuquén te enseñará cómo preparar paso a paso este turrón salteño, para que sorprendas con un clásico del norte hecho con tus propias manos.

Masa crocante, dulce de leche y merengue aireado, claves en este manjar.
Vas a necesitar:
Para la masa:
300 g de harina común 0000
6 yemas
½ cucharadita de sal
1 cucharada de alcohol
50 ml de agua
1 cucharada de grasa vacuna o manteca
Para el merengue:
6 claras
50 ml de agua
200 g de azúcar
250 g de miel de caña
Relleno:
500 g de dulce de leche repostero o común
150 g de nueces picadas

Un clásico regional que combina tradición, dulzura y texturas irresistibles.
Paso a paso
Preparar la masa: en un bol, mezclar la harina con la sal, las yemas, el alcohol, el agua y la grasa derretida. Unir los ingredientes hasta formar una masa suave y homogénea.
Estirar y cocinar: dividir la masa en partes y estirarlas en discos finos. Cocinar cada disco sobre una plancha o sartén apenas aceitada, hasta que esté cocido y apenas dorado. Reservar.
Hacer el merengue: en una ollita, calentar la miel de caña con el azúcar y el agua hasta que alcance el punto de hilo (115 °C aprox.). Mientras tanto, batir las claras a nieve. Agregar el almíbar en forma de hilo sin dejar de batir hasta obtener un merengue firme y brillante.
Armar el turrón: colocar una capa de masa como base, untar con dulce de leche y agregar una capa de merengue. Espolvorear con nueces y repetir el armado alternando capas. Terminar con una tapa de masa.
Reposar y servir: dejar reposar el turrón al menos 2 horas en la heladera para que tome consistencia. Cortar en porciones y disfrutar frío o a temperatura ambiente.