Si hay un producto que seguramente tenés en tu casa porque es de uso semanal, es el vinagre. Ya sea para una ensalada o una carne, tanto el vinagre como el aceto balsámico están presentes en tu cocina, pero no serían muy buenos para tu salud, así que prestá atención al dato que vamos a darte en esta nota.

Aceto balsámico.
Muchos de ellos contienen algunas propiedades que son muy perjudiciales para nuestra salud, como por ejemplo el INS223, el cual es un componente muy tóxico que cumple el rol de conservante, es decir, conserva al vinagre, pero no es bueno para tu organismo.
Al momento de leer las etiquetas de estos productos, como los distintos vinagres o acetos balsámicos, sobre todo los que comprás en el supermercado, vas a ver que estas siglas aparecerán, de una manera más camuflada, como 'sulfitos'.

Vinagre de manzana.
Otro de los componentes tóxicos que pueden tener estos productos es el E223, el cual se llama 'metabisulfito de sodio' y aparece muchas veces resaltado en color rojo dependiendo del etiquetado. Este sería muy perjudicial para la salud, incluso puede ser cancerígeno.

Vinagre orgánico.
Beneficios del vinagre orgánico
A este producto seguramente lo podrás conseguir en tiendas saludables y no en el supermercado. Este es un alimento fermentado, orgánico, que forma parte de una alimentación viva lleno de vitaminas y enzimas. Un dato importante es que el vinagre orgánico contiene ácidos grasos de cadena corta como el acetato, el cual es un buen alimento para la microbiota intestinal. Favorece la digestión y ayuda a sanar las dificultades digestivas, colabora a fortalecer la mucosa del intestino evitando el conocido 'intestino hiperpermeable'.
Lo podés incorporar a la mañana o a la noche. Lo que vas a hacer es tomar 1 o 2 cucharadas de vinagre de manzana disuelto en un poco de agua. También podés sumarlo a tus ensaladas o platos fríos.