Uno de los grandes mitos en el mundo de la alimentación saludable es que hay que dejar de comer carbohidratos para poder controlar el peso y estar más livianos, pero esto no es tan cierto. El cuerpo necesita proteína de buena calidad, buenos carbohidratos y grasas saludables, y lo fundamental acá es que entiendas que todo se trata de salud y bienestar, y no tanto de la imagen que te devuelve el espejo.
Te vamos a contar cómo podés consumir las papas, uno de los alimentos que la mayoría ama, pero que muchas veces pensamos que puede aumentarnos mucho la grasa.
Papas al horno

Papas al horno.
Cuando colocás las rodajas de papas en una plancha u olla apta para horno con buenos condimentos, realmente te va a impactar este plato. Una papa mediana al horno tiene alrededor de 160 calorías y todo dependerá de cómo las prepares. Aproximadamente cada 100 gramos de papas al horno, tendrás 90 calorías, puede ser una papa chica. A este plato sumale proteína y grasas saludables.
Papas crudas

Papas crudas.
Las papas generalmente se comen cocidas, ya sea hervidas, a la plancha, al horno o fritas; pero quizás usás la papa cruda, tenés que saber que en 100 gramos de este alimento tendrás aproximadamente unas 84 calorías.
Puré de papas

Puré.
Esta forma de cocinar las papas es una de las más comunes y es de las más ricas. Generalmente va combinada con algo de manteca y leche, y realmente es un resultado único. Cada 100 gramos aproximadamente tenés unas 61 calorías.
Papas en bolsa

Papas de bolsa.
Esta no es la mejor opción para consumir porque están preparadas de una forma muy industrializada, con mucho aceite y sobre todo mucho sodio y demás aditivos. Además, si consumís unos 100 gramos, tendrás más de 500 calorías. Tenés que calcular cuántas calorías te dará un paquete grande que conseguís en los kioscos, realmente algo muy perjudicial para la salud.