La cama es el espacio ideal para relajarse de todas las preocupaciones del día. Por eso mismo, tenemos que procurar que el descanso sea lo más reconfortante posible, para eso, mantener una limpieza también es indispensable, tanto de sábanas como de las almohadas.
Al igual que toda la ropa de cama, este elemento también necesita un buen lavado de vez en cuando, no es solamente cambiar las fundas, sino hacerlo por completo. El único problema es que no siempre son fáciles de lavar, no es como ponerlas dentro del lavarropas y nada más.

Almohadas limpias siempre.
Todo dependerá también del tamaño y calidad de las almohadas, pero la realidad es que muchas veces tienden a deformarse por eso es mejor no ponerlas en la máquina. Algunos modelos ya vienen con instrucciones, pero sino podés ver esta solución que también es muy simple. Lo que vas a necesitar es lo siguiente:
Media taza de bicarbonato de sodio
Media taza de vinagre
Esponja limpia
Cepillo de cerdas suaves.

No las metás al lavarropas.
Lo que vas a hacer es mezclar el bicarbonato con le vinagre en un bol y esperar a que se bajen un poco las burbujas. Después vas a buscar alguna esponja de esas de lavar los platos, pero procurando que sea nueva o solo para este uso. Vas a agarrar con ella una porción de la mezcla.

Mejor probá este consejo.
Por otro lado, vas a acomodar las almohadas y vas a comenzar a frotar con la esponja toda la superficie de las mismas, vas a ver cómo se empieza a poner amarillo. Lo vas a dejar reposando por unos 10 a 15 minutos. Pasado este tiempo, vas a comenzar a refregar, pero con el cepillo; podés mojar con agua para que se vaya enjuagando. Por último, queda dejarla secar al sol y listo, estarán como nuevas.