El bailarín azul es un ave fascinante no solo por su colorido plumaje, sino también por su particular comportamiento social y sus impresionantes danzas de cortejo que lo convierten en una de las especies más destacadas de los bosques tropicales.
Su nombre científico es Chiroxiphia Caudata, también conocido como el "bailarín de cola larga" o "saltarín azul", que se distingue por pertenecer a la familia Pipridae y ser una especie nativa del centro oriental de América del Sur.

Fotografía de un precioso bailarín azul posado en una rama.
De acuerdo con los biólogos, este animalito plumífero es famoso por enamorar a su pareja a través de un hermoso baile, es decir, los machos realizan complejos bailes y vuelos acrobáticos en grupo para atraer a las hembras. Este ritual de cortejo en el aire del bailarín azul incluye movimientos sincronizados entre ellos y el despliegue de sus largas colas, mostrando así su agilidad y belleza.

Imagen ilustrativa del bailarín azul para reconocer al macho y la hembra. Fuente: (Ilustración de Raúl Orencio Gómez).
¿Existe un dimorfismo sexual en esta especie? La respuesta es sí, ya que el macho es mucho más colorido que la hembra, aunque ambos llegan a medir entre 19 y 21 cm de largo. En concreto, los machos se presentan con un plumaje muy colorido y brillante, cuyos tonos van del rojo al negro y el azul metálico, mientras que las hembras tienen un plumaje mucho más discreto en tonos verdes y marrones.

Postal de dos bailarines azules en su hábitat natural.
Además, los ornitólogos explican que el bailarín azul se alimenta principalmente de frutas pequeñas, flores, insectos y néctar. En ese sentido, podemos decir que la dieta de esta especie omnívora varía según la disponibilidad de alimentos en su entorno natural. En la naturaleza, su esperanza de vida es de alrededor de 5 años, pero muchos de estos pájaros no alcanzan dicha edad debido a depredadores y otros factores ambientales.
Por último, es preciso resaltar que esta ave colorida también es popular por su comportamiento social y cooperativo, dado que los machos realizan muy a menudo sus danzas de cortejo en grupos para mejorar sus oportunidades de atraer a una hembra en época de reproducción. Asimismo, cuentan con un canto suave y melodioso que, generalmente, complementa su atractivo visual durante el baile de apareamiento.