Para muchos hogares argentinos, el domingo o el fin de semana es sinónimo de asado y reunión familiar. La carne no puede faltar en la parrilla, pero también existen otros complementos que no pueden faltar, como los chinchulines. Podés probar una versión diferente con unas chinchuletas a la parrilla.
Tené en cuenta que este nombre viene de la combinación de chinculín y provoleta, ese queso que muchos pedimos cuando vamos a parrilladas o que disfrutamos en casa. A veces, para que el asado esté completo, no puede faltar. Fijate en esta versión muy fácil de hacer.

Chinchulines mejorados.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de chinchuletas a la parrilla son los siguientes:
Chinchulines
Provoleta
Jugo de limón
Mostaza
Pimentón, ají molido, sal y pimienta

Lucite en la parrilla. Fuente: (Instagram: @lasrecetasdelpela)
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es retirar la grasa de los chinchulines de manera uniforme y con un cuchillo bien afilado. Después, estirá los chinchulines para romper la membrana que los recubre.
Esto evitará que se deformen durante la cocción. Por otro lado, vas a buscar un pedazo de queso provoleta y lo vas a cortar en pequeños o finos bastones, para que puedan entrar dentro de los chinchulines.

A todos les van a gustar. Fuente: (Instagram: @lasrecetasdelpela)
Después, con ayuda de una pinzas (o simplemente con un poco de paciencia) vas a ir agregando la provoleta dentro de cada uno de los chinchulines. Con un poco de tiempo y algo de ingenio, vas a poder. No les pongas demasiado queso porque se achican en la cocción y corren el riesgo de reventarse.
Vas a atar las puntas de los chinchulines ya rellenos y los vas a colocar en una placa. Le vas a agregar jugo de limón, un chorro de mostaza y los condimentos que quieras, como sal, pimienta, pimentón, ají molido o los que más te gusten. Dejá marinar por algunas horas en la heladera y después llevalos a la parrilla a fuego fuerte vuelta y vuelta. Vas a ver que todos van a aplaudir tus chinchuletas.