La Buganvilla, también conocida como Santa Rita, es una de las plantas trepadoras más elegidas en jardinería por su espectacular floración y su alta resistencia. Es originaria de América del Sur, tiene la capacidad de cubrir muros, pérgolas y cercos con una explosión de colores que incluyen tonos fucsia, violeta, rojo, naranja y blanco. Tienen apariencia exótica y facilidad de cultivo.
Además, es una opción de bajo mantenimiento. Esta especie es una planta increíblemente resistente, ya que puede soportar altas temperaturas y períodos de sequía, lo que la hace perfecta para climas cálidos y secos. Igualmente, requiere un suelo bien drenado y abundante luz solar para florecer en su máximo esplendor.

Mirá esta planta y sus bondades.
Si seguís los consejos de los expertos, la Santa Rita puede crecer ampliamente, cubriendo superficies y ofreciendo sombra natural en patios y jardines. Si querés tener una, también tenés que saber que sus flores atraen mariposas, abejas y colibríes, contribuyendo al ecosistema y promoviendo la polinización.

Es de fácil mantenimiento.
Si tenés uno de estos ejemplares en tu casa, estás ayudando a mantener un entorno saludable para estos polinizadores. Con respecto al mantenimiento, tendrías que podarla regularmente. Esto no solo ayuda a controlar su crecimiento, sino que también estimula la aparición de más flores. Lo ideal es realizar la poda después de la floración, eliminando las ramas secas o débiles.
Tené en cuenta que en invierno es importante protegerla de las heladas, ya que no es tan resistente a bajas temperaturas. Otra de las virtudes de la Santa Rita es su simbolismo, especial en muchas culturas. Se la asocia con la pasión, la protección y la perseverancia, reflejando su capacidad de crecer en condiciones adversas y embellecer cualquier rincón.

Podés armar una infusión con ella.
Seguramente no sabías que también podés preparar una infusión de Santa Rita con sus flores. Solo tenés que cortar algunas y lavarlas en agua fría con un chorro de vinagre. Después, vas a poner a hervir agua y, cuando llegue al punto de ebullición, agregá las flores de esta planta y dejalas infusionar por unos 30 minutos. Colá el líquido y, si querés, mezclalo con un poco de jugo de limón y endulzante antes de tomarlo.