Si sos de esas personas que sufren de rojeces en la piel y cada vez que te ponés colorete, sentís que parece demasiado, no te preocupes. Hay trucos simples, pero efectivos para lograr un maquillaje natural y favorecedor.
Te compartimos los mejores consejos para que puedas resaltar sin exagerar el maquillaje.

Es fundamental elegir el tono adecuado de colorete. Fuente: (Instagram)
En primer lugar, es fundamental elegir el tono adecuado de colorete, priorizando colores suaves y cálidos que complementen la piel sin resaltarla demasiado. La textura mate es recomendada, ya que los acabados brillantes pueden enfatizar las zonas afectadas.
Además, el maquillaje debe aplicarse con cuidado desde la base. Optar por una base ligera con buena cobertura ayuda a neutralizar el enrojecimiento antes de colocar el colorete. La regla de "menos es más" es clave: un exceso de producto puede intensificar el color y generar un efecto poco natural. Difuminar correctamente el producto con brochas adecuadas es esencial para lograr una transición suave y uniforme.

La regla de "menos es más" es clave. Fuente: (Instagram)
Otro aspecto a considerar es la ubicación estratégica del colorete. Aplicarlo en puntos clave del rostro, como los pómulos, sin extenderlo demasiado hacia el centro, ayuda a estilizar las facciones sin exagerar. También es útil emplear corrector en zonas específicas y sellar con polvos translúcidos para prolongar la duración del maquillaje. Si la piel es propensa a brotes, se recomienda evitar los coloretes en crema y optar por fórmulas en polvo.

Poner el foco en otros rasgos. Fuente: (Instagram)
Por último, poner el foco en otros rasgos, como los ojos o los labios, puede equilibrar el conjunto y desviar la atención de las rojeces. Un maquillaje armonioso y bien ejecutado no solo embellece, sino que también aporta confianza al lucir una piel radiante y uniforme.