El maquillaje es todo un arte y aunque no lo creas, no se trata solamente de la calidad de los cosméticos, sino también de las técnicas que utilices al aplicarlos. Por ejemplo, el colorete o rubor es uno de los productos que está en auge por estos días, ya que su versatilidad para resaltar los rasgos es casi mágica.
No obstante, hay que saberlo utilizar para obtener maquillajes favorecedores, que aporten frescura, vitalidad y un toque de juventud a tu look. ¿Sabías que podés obtener un efecto rejuvenecedor de forma inmediata solo con el uso del rubor?. Si buscas un efecto lifting inmediato sin recurrir a tratamientos invasivos como el bótox, aplicar el rubor de esta manera puede ser una gran solución.

Animate a probar esta técnica y destacá tu rostro como una profesional. Fuente: (Pinterest)
El secreto del efecto lifting: la técnica en forma de L
La clave para obtener un efecto lifting con el colorete es la técnica de la L, un método que permite resaltar los pómulos de forma natural. Para lograr este maquillaje, sigue estos pasos:
Forma una L con tus dedos: usa el pulgar y el índice para crear una L que colocarás sobre tus pómulos.
Aplica el colorete: con la brocha, coloca el rubor en el espacio abierto entre los dedos, con pequeños toquecitos.
Difumina: utiliza la misma brocha para difuminar, llevando el producto hacia la sien.

Con estos sencillos trucos y técnicas, puedes transformar tu rutina de maquillaje y conseguir un efecto lifting natural que favorezca tu rostro. Fuente: (Google)
Consejos extras para un maquillaje impecable
En diálogo con el sitio web "El Mundo", María Sánchez Marín, maquilladora profesional, compartió algunos consejos para lograr que el rubor quede perfecto:
Evitar zonas parcheadas: si el colorete tiende a quedar irregular o en parches, es posible que aún quede humedad en tu piel. Un polvo translúcido aplicado en capa fina ayuda a que el colorete se deslice mejor sobre la piel.

No olvides experimentar y encontrar la técnica que mejor se adapte a ti. Fuente: (Pinterest)
La brocha es clave: opta por brochas no muy grandes, ya que si son demasiado anchas, podrían abarcar demasiada zona y dar un resultado poco preciso.
Colorete líquido: si prefieres un rubor líquido, evita aplicarlo directamente sobre la piel. En su lugar, coloca una pequeña cantidad en la brocha, permitiendo un difuminado más suave y controlado.