Las papas gratinadas con atún son una opción práctica, económica y sabrosa para resolver cualquier comida del día, en especial la cena, cuando ya llegamos con pocas energías para hacer un menú elaborado. Esta receta combina ingredientes simples, pero que logran un resultado maravilloso y, sobre todo, lleno de sabor.
La textura cremosa de las papas, el toque salado del atún y el dorado del queso gratinado hacen de este plato una alternativa ideal para los días frescos o cuando se busca una comida casera sin demasiadas complicaciones. Además de ser fáciles de preparar, estas papas gratinadas con atún admiten variantes según el gusto o lo que se tenga disponible en la cocina.

Las papas rellenas con atún y queso gratinado son una receta muy rendidora, ideal para resolver la cena sin complicarse demasiado. Fuente: (X)
Ingredientes
4 patatas medianas
100 g de atún en conserva
100 g de queso rallado
4 cucharadas de salsa de tomate casera
20 g de manteca en cubos
Aceite de oliva virgen extra
Orégano
Sal
Paso a paso de la receta de papas gratinadas con atún
Antes de comenzar con la receta, una sugerencia para tener en cuenta es que el proceso de cocción para el horno es, aproximadamente, de una hora; por el contrario, si deseás reducir ese tiempo, podés hacer las papas gratinadas con atún en la freidora de aire o microondas.

El relleno puede variar, todo depende de lo que tengas disponible en el momento. Fuente: (X)
Ahora sí vamos con la receta. Primero, cociná las papas enteras en el horno a 220 ºC durante una hora. Mientras tanto, tenés que escurrir y desmenuzar el atún para mezclarlo en un bol con la manteca, la salsa de tomate y la mitad del queso rallado. Agregar aceite, sal y orégano.

Esta es la mejor manera de transformar simples ingredientes en un palto delicioso. Fuente: (Instagram)
Cuando las papas estén listas, abrirlas y vaciar el interior; este paso de la receta tenés que hacerlo con mucho cuidado, ya que se pueden romper y arruinar el plato. Procedé a rellenarlas con la mezcla anterior y colocalas sobre una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado.
Distribuí salsa de tomate por encima, queso rallado y un poco de orégano. Gratiná en el horno a potencia máxima o hasta que veas que el queso está derretido. ¡Y listo!