El osobuco es una de esas preparaciones que evocan cocina casera, sabores intensos y platos humeantes que reconfortan el alma. Esta es una versión de osobuco a la milanese, que no solo mantiene ese espíritu hogareño, sino que lo eleva con una cocción lenta que realza cada ingrediente y una gremolata fresca que aporta un toque cítrico y aromático final. Ideal para una comida especial o para sorprender en un almuerzo de domingo, esta receta es perfecta para lucirse sin complicarse.
La clave está en cocinar a fuego suave, respetando los tiempos, y en acompañar con una guarnición bien elegida como polenta cremosa, puré rústico, risotto o vegetales asados. Además de ser un plato rendidor y lleno de sabor, el osobuco se transforma por completo con la combinación justa de vino, tomate, caldo y hierbas. La gremolata, que se suma al final con ajo, limón y perejil, despierta todos los sentidos y aporta ese toque gourmet que convierte este guiso en una verdadera joya de la cocina.

No podés dejar de probarlo.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de osobuco a la milanese son los siquientes:
4 piezas de osobuco
Harina o fécula para rebozar
2 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de manteca (o más aceite, si preferís)
1 cebolla picada
1 zanahoria picada
1 ramita de apio picado
2 dientes de ajo
250 ml de vino blanco seco o tinto
500 cc de caldo de carne
400 g de tomates en cubos (frescos o en lata)
Sal y pimienta a gusto
Para la gremolata:
1 diente de ajo
Ralladura de 1 limón
2 cucharadas de perejil picado

Un plato rendidor.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es salpimentar las piezas de osobuco y pasalas por harina, sacudiendo el excedente. Doralas en una olla grande con el aceite y la manteca caliente. Retiralas y reservá.
En la misma olla, aprovechando el fondo sabroso, rehogá la cebolla, zanahoria y apio hasta que estén tiernos. Sumá los dientes de ajo picados y cociná un minuto más.

Elevalo a otro nivel.
Desglasá con el vino, dejá que reduzca un poco, y luego incorporá los tomates y el caldo. Volvé a colocar el osobuco, tapá la olla y cociná a fuego bajo durante una hora o hasta que la carne esté bien tierna. Mientras tanto, prepará la gremolata mezclando el ajo picado, la ralladura de limón y el perejil.
Al servir, espolvoreá cada porción con una cucharadita de gremolata para realzar los sabores. Este plato gana aún más servido con polenta cremosa, risotto, puré de papas o calabaza asada. Un osobuco a la milanese que no vas a querer dejar de comer.