Si estás buscando una forma saludable y natural de darle sabor a tus desayunos, esta mermelada casera de peras y manzanas sin azúcar es una excelente opción. Ideal para untar en tostadas, acompañar yogures o utilizar como relleno en preparaciones dulces, su sabor suave y frutal la convierte en una alternativa deliciosa y sin aditivos. Al no contener azúcar agregada, aprovecha los azúcares naturales de la fruta, lo que la hace apta para quienes buscan reducir su consumo de azúcares refinados o seguir una alimentación más consciente.
Lo mejor de esta receta es que solo necesitás ingredientes simples y una cocción a fuego lento para lograr una mermelada espesa, brillante y perfecta para conservar en la heladera. Además, es una excelente manera de aprovechar esas frutas maduras que suelen quedarse olvidadas en el frutero.

Una perfecta ración.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de mermelada son los siguientes:
3 peras maduras
2 manzanas (preferentemente dulces)
Jugo de ½ limón
1 chorrito de agua (opcional)
1 cucharadita de esencia de vainilla o canela (opcional)

No dejes de hacerlas.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es pelar las peras y las manzanas, retirarles el centro y cortalas en cubitos pequeños.
Colocalas en una olla junto con el jugo de limón y un chorrito de agua si la fruta está muy seca. Cociná a fuego bajo durante 35 a 40 minutos, revolviendo cada tanto para evitar que se pegue.

Mucho más sanas.
Cuando la fruta esté bien blanda, podés pisarla con un tenedor o procesarla si preferís una textura más uniforme. Agregá la vainilla o canela si lo deseás, y cociná unos minutos más.
Dejá enfriar y guardá en un frasco limpio. Conservá en la heladera y vas a ver cómo tus desayunos se elevan a otro nivel con esta mermelada exquisita.