Si buscás una opción saludable, sabrosa y práctica para resolver el almuerzo sin encender el horno, esta tarta de espinaca en sartén es ideal. En pocos minutos, con ingredientes simples y al alcance de todos, podés preparar una comida completa que, además de rica, es liviana y nutritiva. La espinaca aporta fibra, hierro y vitaminas, mientras que la ricota suma cremosidad y proteínas sin agregar grasas de más.
Es una receta perfecta para aprovechar lo que tenés en la heladera sin complicarte. Lo mejor de esta versión exprés es que no necesitás horno: se cocina directamente en una sartén, lo que la hace ideal para días calurosos o para quienes viven en espacios sin horno disponible. Además, podés adaptarla fácilmente: si no tenés ricota, podés usar queso crema, y si querés hacerla más potente, podés sumar algún queso rallado o huevo.

Esta es tu mejor opción.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de tarta de espinaca son los siguientes:
1/2 atado de espinacas frescas
2 dientes de ajo
100 g de ricota
1 tapa de masa para tarta
Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
1 cda. de aceite de oliva o girasol

Se hace en sartén.
Lo primero que vas a hacer en esta preparación es lavar bien las espinacas y cocinalas apenas unos minutos al vapor o en sartén sin agua, solo hasta que reduzcan su tamaño. Escurrilas bien y picalas.
En una sartén con un chorrito de aceite, dorá los ajos picados finamente y agregá las espinacas ya cocidas. Cociná un par de minutos, salpimentá y sumá una pizca de nuez moscada. Retirá del fuego y mezclá con la ricota hasta integrar bien.

Muy sencilla.
En una sartén antiadherente colocá la tapa de tarta, acomodala bien y agregá el relleno. Doblá ligeramente los bordes hacia adentro. Cociná a fuego bajo, tapada, durante unos 15 minutos, o hasta que la base esté dorada.
Podés darla vuelta con cuidado para dorar del otro lado unos minutos más, tipo tarta invertida. Servila tibia o fría, ideal para acompañar con una ensalada fresca. Esta tarta de espinaca es tu mejor opción nutritiva.