Si te gustan las galletitas caseras y querés probar algo distinto, no te podés perder esta versión alemana de las clásicas pepas. Con una masa suave, ligeramente especiada y un centro de mermelada que se derrite en la boca, estas pepas alemanas son perfectas para acompañar un mate, un café o una merienda en familia. Además, se preparan con ingredientes simples que seguramente ya tenés en casa y no requieren de técnicas complicadas, por lo que son una excelente opción incluso si no tenés mucha experiencia en la cocina.
Las pepas alemanas se destacan por su textura más mantecosa y por llevar en algunos casos un toque de canela o ralladura de limón en la masa, lo que les da un sabor único y muy aromático. Podés usar la mermelada que más te guste, aunque las más tradicionales son de frambuesa, ciruela o membrillo. La clave está en hacer un huequito en el centro de cada bolita de masa antes de hornear, para luego rellenarlas con esa dulzura que contrasta perfecto con el sabor de la galletita. Son ideales para guardar en frascos y tener siempre a mano, ya que se conservan muy bien durante varios días.

Cualquier objeto sirve para hacerles el hueco en el medio. Fuente: (@lamesadelu).
Lo mejor de todo es que hacerlas puede ser una actividad divertida para compartir con chicos o simplemente para regalarte un momento de cocina relajado y rico. Una vez que las sacás del horno y sentís ese aroma invadir la cocina, te vas a dar cuenta de que valió la pena. Animate a prepararlas, probá distintas versiones y descubrí por qué estas pepas alemanas conquistaron tantas mesas en el mundo. Con esta receta, vas a sumar una joyita más a tu repertorio de dulzuras caseras.

Es muy fácil hacer estas pepas caseras. Fuente: (@lamesadelu).
Ingredientes
1 huevo
100 g de azúcar
Ralladura de 1 limón
60 ml de aceite
250 g de harina 0000
Polvo para hornear
Esencia de vainilla
Membrillo
Preparación
En un recipiente, colocá el huevo junto con el azúcar y mezclá ligeramente. Sumá la ralladura de limón, el aceite y la esencia de vainilla, y mezclá bien hasta integrar todos los ingredientes. Empezá a agregar la mitad de la harina mientras seguís revolviendo. La mezcla debe quedar con una textura homogénea.
Volcá la masa sobre la mesada y añadí el resto de la harina junto con el polvo de hornear. Al principio puede parecer que se pega demasiado, pero con un poco de trabajo va a ir tomando forma.
Envolvé la masa en papel film y llevá al freezer durante 30 minutos para que tome cuerpo.
Enmantecá una fuente para horno y, con el cortante que tengas en casa, cortá las galletitas. Al hacer el hueco en el centro, enhariná previamente el cortante para evitar que se pegue la masa. Una vez listas, llevá nuevamente a la heladera por 10 minutos.
Ablandá el dulce de membrillo con un poco de agua caliente hasta que quede más manejable. Con una manga pastelera, rellená cada una de las galletitas.
Cociná en horno precalentado a temperatura media durante 10 minutos o hasta que estén apenas doradas. Mientras se enfrían, prepará el glaseado, mezclando azúcar impalpable con un chorrito de leche.

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Bañá las pepas alemanas con esta mezcla y dejá secar. Ya están listas para disfrutar con un buen café o mate.