El budín de untable se convierte en una de esas recetas rendidoras que siempre vienen bien, sobre todo cuando queremos algo fácil de preparar y con pocos ingredientes. Ideal para hacer el fin de semana, este bizcochuelo casero es perfecto para acompañar la merienda, aunque también resulta tentador a la hora del desayuno para quienes disfrutan arrancar el día con un toque dulce. Suave, esponjoso y con un sabor que conquista, se transforma en un clásico infaltable en la mesa.
Una de las ventajas de este bizcochuelo es su versatilidad. Podés servirlo solo, espolvoreado con azúcar impalpable o sumarle un toque especial con frutos secos, chips de chocolate o ralladura de cítricos. Cada variante le da un perfil distinto a este budín de untable, que combina simplicidad con un resultado delicioso. Además, es una torta matera que rinde bastante, perfecto para compartir en familia o con amigos sin gastar de más.

En minutos conseguís hacer la mezcla. Fuente: (@so.cocina).
Lo mejor de esta receta es que no necesitás balanza ni utensilios complicados. El secreto del budín de untable está en que se usa como medida para prepararlo el mismo pote del queso crema clásico o queso untable que forma parte de los ingredientes. Con ese envase podés calcular fácilmente el resto de las proporciones, lo que hace que el proceso sea rápido, práctico y sin margen de error. Sin dudas, se trata de una opción económica, simple y deliciosa para disfrutar en cualquier momento del día.

A todos en tu casa les va a gustar este bizcochuelo. Fuente: (@so.cocina).
Ingredientes
1 pote de queso untable clásico (aquí se utilizó uno de 350 g)
1 pote de azúcar
3 huevos
Esencia de vainilla
2 potes y medio de harina leudante (o harina 0000 + 1 cda de polvo para hornear).
Preparación
En un bowl, colocá el queso untable junto con el azúcar. Mezclá bien y agregá los huevos. Revolvé enérgicamente hasta integrar todo.
Sumá un chorrito de esencia de vainilla (podés reemplazarla por la ralladura de algún cítrico). Incorporá la harina con movimientos envolventes.
Volcá la mezcla en un molde savarín de 22 cm, previamente enmantecado y enharinado, y cociná en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 50 minutos. Para comprobar si está listo, clavá un palillo en el centro; si sale limpio, ya podés sacarlo.

Una tentación es este budín. Fuente: (@so.cocina).
Y así, de manera muy sencilla, tenés listo este delicioso budín de untable, con una miga esponjosa que se desarma en la boca y es ideal para disfrutar en la merienda o en el desayuno.