Minuto Neuquen

RECETAS

Budín de queso: una receta simple y deliciosa para la merienda

Ideal para acompañar el mate o un café

Sofia Corzo Cano
Sofia Corzo Cano
Budín de queso. Fuente: (X)
Budín de queso. Fuente: (X)

Hay días en los que la merienda pide algo distinto. No siempre algo dulce, no siempre galletitas o tostadas. A veces, lo que realmente se antoja es una preparación tibia, casera, con aroma a horno y ese toque irresistible del queso derritiéndose por dentro.

En esos momentos, el budín de queso aparece como una de las mejores opciones: es fácil de hacer, no requiere técnicas complicadas y se puede preparar con ingredientes básicos que casi siempre tenemos en casa. Además, es perfecto para cortar en rodajas, compartir o guardar para el día siguiente.

mapa_alertas

Este budín de queso salado es esponjoso, húmedo y lleno de sabor. Ideal para acompañar el mate de la tarde, para sumar a una picada improvisada o incluso como snack rápido.

Ingredientes para budín de queso

  • 2 huevos

  • 1 taza de harina leudante

  • ½ taza de leche

  • ¼ taza de aceite

  • 150 g de queso rallado o queso cremoso en cubitos

  • 1 cucharadita de sal

  • Pimienta o condimentos a gusto (opcional)

IMG-20260219-WA0007

La magia del budín de queso está en lo rápido que se arma. Primero, en un bowl, se baten los huevos hasta que queden bien integrados. No hace falta batidora: con un tenedor o batidor de mano alcanza.

Después se suma el aceite y la leche, mezclando suavemente hasta lograr una base líquida pareja. En ese momento, empieza a tomar forma esa preparación húmeda que será el corazón del budín.

Luego llega el turno de incorporar la harina leudante. Lo ideal es hacerlo de a poco, mezclando sin apuro, para evitar grumos y lograr una masa espesa pero liviana.

Cuando la preparación ya está lista, aparece el ingrediente estrella: el queso. Puede ser rallado para que se distribuya por todo el budín, o en cubitos si querés que se formen pequeños centros derretidos al hornearse. Ahí es cuando el budín se vuelve realmente irresistible.

Con la mezcla terminada, se vuelca todo en una budinera previamente aceitada o forrada con papel manteca. El horno, precalentado a temperatura media, hará el resto.

Coquitos 3

En unos 35 a 40 minutos, el budín de queso empieza a dorarse, perfumando toda la cocina. Para saber si está listo, alcanza con pinchar el centro con un cuchillo: si sale seco, ya se puede retirar.

El mejor consejo es dejarlo entibiar antes de cortarlo. Así se asienta la miga y el queso se mantiene cremoso.

El budín de queso es de esas recetas que se vuelven un comodín: rápido, rendidor, adaptable y siempre sabroso. Podés sumarle jamón, cebolla, orégano o lo que tengas a mano, pero incluso en su versión más simple ya es un éxito asegurado.

Perfecto para una merienda diferente, para sorprender sin complicarse y para disfrutar algo casero con mucho sabor.