Entre todas las preparaciones que nos regala la cocina española, la receta de empanada gallega se destaca por su sabor casero y su historia. Este plato típico de Galicia combina la suavidad de una masa casera con un relleno sabroso que puede variar entre carnes, pescados o mariscos. Es de esas comidas que siempre invitan a compartir en la mesa.
Lo mejor de esta receta es que no hace falta complicarse demasiado: con algunos trucos simples podés preparar tu empanada gallega como un profesional. Sin tantos rodeos descubrí cuáles son los 4 secretos que hacen que este plato quede irresistible, con esa mezcla justa de crocante por fuera y jugoso por dentro. ¡Manos a la obra!

Uno de los secretos es lograr una textura crujiente por fuera, pero mucha suavidad por dentro. Fuente: (Instagram)
Receta española de empanada gallega
Esta es una receta que permite que cada cocinero pueda agregar su toque personal a la preparación, pero teniendo en cuenta los 4 secretos que permiten que la empanada gallega esté siempre deliciosa, como, por ejemplo, la calidad de los ingredientes. Desde pescados frescos y sabrosos como la caballa, hasta una masa fina pero firme que sostenga bien el relleno, todo suma.

Podés darle tu toque especial y particular con hierbas o especias. Fuente: (Instagram)
Las verduras frescas completan la receta, aportando equilibrio y sabor en cada bocado. Otro de los secretos de la empanada gallega es la masa, ya que es la base que sostiene todo, y por eso necesita paciencia y técnica. Lo ideal es trabajarla hasta lograr una textura suave y elástica, y después dejarla reposar en la heladera, envuelta en film, al menos una hora. Ese descanso hace que sea más fácil de estirar, evita que se rompa y hasta la vuelve más ligera a la hora de comer.

Este plato puede marcar la diferencia en las reuniones familiares. Fuente: (Instagram)
El relleno y la cocción son el corazón y el broche final de la empanada gallega. Un buen relleno se logra con ingredientes frescos, previamente cocinados, que mezclen sabor sin saturar la masa. Pescado, verduras y un toque de hierbas hacen la diferencia. Y, al momento de hornear, la clave está en una temperatura moderada, el pincelado con huevo y colocar la empanada en el centro del horno para conseguir ese dorado uniforme y el crujiente perfecto que la vuelve irresistible.