El aceite de coco se ganó un lugar destacado debido a los múltiples beneficios que ofrece, que, por supuesto, van más allá de su uso en la cocina. Sirve para el cuidado del cabello, de la piel y de la salud en general. Se obtiene de la pulpa del coco, mediante procesos naturales que le permiten conservar los minerales, vitaminas y compuestos bioactivos.
La pureza de esta grasa vegetal es la clave para aprovechar sus beneficios y que aporten efectos positivos en la salud que en la actualidad ya son reconocidos científicamente. Algunas de sus propiedades son: brinda elasticidad a la piel, mejora la hidratación, nutre el cabello, regula los niveles del colesterol, contribuye con la función cardiovascular, entre otras.

Se recomienda 30 o 40 ml al día. Fuente: (X)
Otros beneficios del aceite de coco no tan conocidos
Entre sus múltiples beneficios, a nivel nutricional, ayuda a adelgazar gracias a la cantidad de grasas de cadena media que posee. Estas estimulan el metabolismo energético y generan un efecto termogénico. Además, es una grasa saciante que contribuye a la reducción de la grasa abdominal.
Debido a su alto contenido en ácidos láurico, cáprico y caprílico, tiene cualidades antivirales y antimicrobianas que impulsaron su utilización en remedios caseros y muchos suplementos. No menos importante es que ayuda a combatir eficientemente la bacteria Helicobacter pylori, que puede producir irritación en la mucosa del estómago, provocar úlceras, gastritis o aumentar el riesgo de cáncer.

Podés agregarlo en tu café de la mañana para aprovechar sus beneficios. Fuente: (Instagram)
Relacionado con esto, una investigación en el año 2016 concluyó que consumir 2 g de aceite de coco virgen al día reduce los marcadores de inflamación aguda, “el proceso inicial del cuerpo para protegerse frente a un desequilibrio o patógenos” que implica síntomas como sarpullido, dolor, fiebre, entre otros.

El aceite de coco es uno de los productos estrella gracias a sus múltiples beneficios para el bienestar general. Fuente: (Instagram)
Asimismo, hay estudios que demuestran que es activo frente a especies de hongos responsables de las infecciones fúngicas como la candidiasis de diferentes tipos. Es decir, la utilización de aceite de coco ayuda a mantener el “equilibrio microbiano y reducir la proliferación de hongos, aportando un efecto preventivo y terapéutico complementario”.
En estudios in vitro, el aceite de coco demostró que atenúa considerablemente los efectos de un péptido beta-amiloide que está asociado al deterioro cognitivo relacionado con las enfermedades neurodegenerativas y al envejecimiento.