Este jueves, el Gobierno presentó cambios en la ley de etiquetado frontal, vigente desde el 20 de agosto de 2022, con el objetivo de "adecuarla a los estándares internacionales".
Según lo dispuesto a través de la Disposición 11362/2024 que se publicó en el Boletín Oficial, a partir de ahora, los rótulos solo “informarán los ingredientes que se añaden para la elaboración de un producto más allá de los que ya contiene por sí”, lo que modifica el etiquetado frontal actual.

Desde su implementación la ley generó gran polémica.
A modo de ejemplo, el Gobierno explicó que si “una mermelada de naranja tiene el azúcar de esa fruta, lo que de ahora en más se informará es cuánto de azúcar, sodio o grasas se le añade a su producción final, siguiendo los estándares internacionales" del etiquetado frontal.
Por otro lado, se definió que aquellos que tienen al menos un sello de advertencia (incluidas las leyendas precautorias sobre edulcorantes y/o cafeína), no podrán promocionarse dirigidos de manera específica a los menores de 16 años.

Se modificó la la forma en la que se calculan los excesos nutricionales.
También quedó prohibido publicitar, promocionar y/o patrocinar alimentos y bebidas analcohólicas envasados dirigidos especialmente a niños y adolescentes menores de 16 años.
Asimismo, se adecuarán los tamaños de “los octógonos negros” para evitar que tapen la información que deben contener los paquetes. La normativa también establece que las promociones deben propender al consumo responsable, y evitar engaños o ambigüedades en la presentación de los alimentos.

Algunos productos quedan excluidos de las normativa.
Los productos que ya están etiquetados bajo la normativa anterior continuarán a la venta hasta que se termine con su existencia y las empresas, de ahora en adelante, deberán adecuarse a la nueva normativa para sacar los rótulos.
A qué se deben los cambios
La disposición del Gobierno busca “adaptar” la normativa vigente a estándares internacionales y “mejorar la información nutricional” disponible para los consumidores.
La nueva reglamentación continúa basada en el perfil nutricional establecido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), pero busca simplificarle la información a los consumidores para que puedan elegir productos más saludables para su alimentación.