El Gobierno nacional derogó este miércoles 71 normas comerciales que regulaban distintos aspectos del comercio y la industria, incluyendo la Ley de Góndolas y la Ley de Precios Justos, a través de la Resolución 357/2025 publicada en el Boletín Oficial. La medida, que afecta resoluciones antiguas, modificatorias y programas en desuso, busca reducir la burocracia y simplificar el funcionamiento de comercios y productores en todo el país.
En total, se eliminaron 40 resoluciones y 31 modificatorias. Del conjunto, 27 normas estaban ligadas a la Ley de Abastecimiento, ya derogada; 24 normas vinculadas al COPREC, un ente disuelto; y 20 regulaciones correspondían a programas en desuso como Precios Justos, El Mercado en tu Barrio, el Programa de Estímulo al Pequeño Productor de Granos y la Ley de Góndolas. Según el Gobierno, estas regulaciones exigían información innecesaria, establecían controles de precios y limitaban la distribución de productos, generando obstáculos tanto para comerciantes como para consumidores. Manuel Adorni, vocero presidencial, celebró la medida en redes sociales: “Menos regulaciones absurdas, más libertad para los argentinos”.

Manuel Adorni, vocero presidencial, celebró la medida en redes. Fuente: (X)
El objetivo de la eliminación de estas normas comerciales, también llamadas regulaciones de mercado o reglas de control, es facilitar la actividad económica, reducir costos innecesarios y aumentar la transparencia en la oferta de productos. “Se trata de normativas que obstaculizan las relaciones comerciales entre consumidores, habilitan controles de precios abusivos, exigen información sin ningún fin específico y regulan programas que ya habían sido dados de baja”, señaló la Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía en un comunicado.

La Resolución 357/2025 deroga 40 resoluciones y 31 modificatorias, incluyendo normas del COPREC y leyes ya derogadas. Fuente: (Google)
La eliminación de estas 71 normas comerciales marca un giro hacia la desregulación económica, con el potencial de dinamizar el comercio interno, pero también implica un desafío como lo es asegurar que la flexibilización normativa no genere efectos negativos para la población
Posible impacto
Para los consumidores, esto podría traducirse en más opciones y precios más competitivos, ya que las empresas tendrían menos trabas burocráticas. Sin embargo, especialistas advierten que la desregulación también conlleva riesgos porque, sin supervisión adecuada, podrían producirse abusos de precios, menor control de calidad y dificultades para que el Estado intervenga frente a prácticas comerciales injustas.

Para algunos, la desregulación podría dinamizar el comercio, pero también requerirá controles estratégicos para proteger a los consumidores. Fuente: (Google)
El efecto práctico de la medida dependerá en gran parte de cómo se implemente y supervise. Mientras el Gobierno resalta que busca eliminar regulaciones obsoletas y simplificar los procesos administrativos, la medida requiere un equilibrio cuidadoso para que los beneficios de mayor libertad comercial no se traduzcan en perjuicio para los consumidores.