En la costa de Río Negro, precisamente en Punta Colorada, ya se completó el 10% de las obras del nuevo puerto petrolero, pieza clave para sacar al Atlántico el crudo de Vaca Muerta. Este megaproyecto, conocido como Vaca Muerta Sur (VMOS), busca abrir una puerta directa desde la Patagonia hacia los principales mercados internacionales.
El plan apunta a modificar la dinámica de exportación de la industria energética argentina. Con la construcción de enormes tanques de almacenamiento y un oleoducto de más de 400 kilómetros, Vaca Muerta empieza a extender su influencia más allá de Neuquén, instalando a Río Negro como eje estratégico en el mapa del petróleo.

En Punta Colorada, ya se completó el 10% de las obras del nuevo puerto petrolero. Fuente: (X)
El corazón del puerto está en cinco gigantes de acero que se levantan en el predio. Cada tanque tendrá capacidad para 120 mil metros cúbicos, lo que equivale al tamaño de la cancha de River. Incluso, se dejó abierta la posibilidad de sumar un sexto, dependiendo de la demanda futura. Asimismo, en los próximos meses, llegarán desde el exterior cuatro barcos con las toneladas de acero necesarias para completar la obra.
En paralelo, el Oleoducto Vaca Muerta Sur ya muestra avances concretos. El primer tramo entre Allen y Chelforó quedó terminado, mientras que la soldadura de caños avanza hacia el sur de Río Negro. En total, la línea tendrá 437 kilómetros y será la autopista subterránea que unirá los pozos neuquinos con la costa atlántica.

Cada tanque tendrá capacidad para 120 mil metros cúbicos. Fuente: (X)
Además, en Fuerte Argentino se montarán los caños que conectarán con el barco licuefactor “Hilli Episeyo”, pieza fundamental del plan Argentina LNG, impulsado por un consorcio de empresas nacionales e internacionales. La fecha de largada para el puerto petrolero se estima para fines de 2026, con capacidad plena hacia 2027.
En Fuerte Argentino se montarán los caños que conectarán con el barco licuefactor “Hilli Episeyo”. Fuente: (X)
Se instalarán dos monoboyas a ocho kilómetros de la costa, capaces de operar con buques VLCC, los cargueros más grandes del mundo, que pueden transportar hasta dos millones de barriles. En este marco, la elección de Punta Colorada se debe a que su profundidad permite recibir naves de ese tamaño.