Son unas tortas de pequeño tamaño entre las más conocidas de las delicias de la gastronomía rusa, que se asemejan a las crepes.
Estas delicias rusas, llamadas blinis se elaboran con harina, huevos, leche y levadura y se cocina al horno o también se suelen prepararse en la sartén.

Es muy común la versión que se fríe en aceite y que abundan en las mesas de Rusia para mitigar los fríos, con alimentos abundantes en calorías.
Sin embargo, en los últimos tiempos, esta receta rusa se ha adaptado a la gastronomía gourmet y se elabora de una forma más ligera y preferentemente, al horno.
Fuente: (Cocinatis)
Los blinis se pueden consumir solos o bien sirven de base para otros alimentos como puede ser el salmón ahumado o distintos tipos de fiambres.
También suelen ir con preparaciones dulces, rellenos de verdura o su versión con ensaladas.

En muchos de los locales gastronómicos gourmet de moda, suelen servirse con leche condensada o salsas de chocolate para completar desayunos o meriendas.
Son fáciles de preparar y pueden conservase en el freezer aunque todos aseguran que son mucho más sabrosos si están recién hechos.