Como en todas las carreras de Fórmula 1, la de Austria dejó muecas de satisfacción y también de mucha broca. Dentro de lo positivo, esta superioridad nuevamente expuesta de McLaren, que con otro 1-2, parece encaminarse sin oposición hacia un nuevo título de constructores. Dentro del debe, la cara más visible fue la de Carlos Sainz.
Luego de unas jornadas de prácticas complicadas y una clasificación que ya lo obligaba a salir desde atrás el domingo, el piloto español ni siquiera pudo largar con su Williams. Un inesperado inconveniente mecánico en la parte del freno generó un corto circuito que despertó llamas en el monoplaza. Ante este panorama, quedó sin competir en un Gran Premio al que llegó con muchas expectativas. Fiel a su costumbre, Carlos Sainz enfrentó a la prensa sin poner el grito en el cielo y haciendo del conflicto algo colectivo.

Sainz se retiró con bronca de Austria.
"Son carreras, parte del deporte y como atleta, pasas por momentos más afortunados, más desafortunados, mejores momentos, momentos difíciles. Este deporte me ha enseñado que esto puede cambiar muy rápidamente”, desdramatizó en nacido en Madrid. Dentro de las palabras brindadas al medio F1TV mostraba cierta calma impropia de alguien que ni siquiera pudo competir por cuestiones ajenas a su responsabilidad.
Más allá de ese estado, Carlos Sainz pidió corregir los aspectos que llevaron a Williams a no tener un auto lo regularmente fiable que se necesita para estar en los primeros planos. “Necesito seguir trabajando duro, cabeza abajo y las cosas cambiarán, pero como equipo, está claro que necesitamos mirar muchas cosas, reagruparnos y ver cómo podemos dejar de tener tantos problemas", aseveró el corredor ibérico que llegó a la escudería británica con otras expectativas que no está pudiendo cumplir.

Así quedó el auto del español.
Especial motivación
Tal como dijo el propio Carlos Sainz, el calendario de la Fórmula 1 sigue y no hay tiempo para seguir lamentándose. El equipo Williams trabajará contrarreloj para intentar dejar el auto en condiciones de cara a la siguiente fecha a correrse en Gran Bretaña el próximo domingo, 6 de julio; este es un circuito muy especial para el español.

Sainz supo tocar el cielo con la manos en Inglaterra.
Allí en Silvertone, consiguió la primera de las cuatro victorias que lleva en la Fórmula 1, todas con Ferrari. Está claro que pensar en repetir suena utópico, teniendo en cuenta las dificultades de su nueva escudería, pero sí podría aspirar a tener un buen rendimiento para buscar escalar posiciones en la tabla que lo tiene en decimocuarto lugar con 13 unidades.