La próxima etapa en el desarrollo de Vaca Muerta apunta a liberar el petróleo que todavía permanece atrapado en la roca, una tarea que podría marcar un nuevo capítulo en la historia del shale argentino. En ese camino, la técnica conocida como recuperación terciaria o Enhanced Oil Recovery (EOR) aparece como una opción para recuperar millones de barriles adicionales sin necesidad de perforar más.
En Vaca Muerta, donde los niveles de producción crecieron de forma sostenida durante la última década, los especialistas coinciden en que el desafío ahora pasa por mejorar la eficiencia. Hoy, solo entre un 3 % y un 7 % del petróleo contenido en la roca logra extraerse, lo que deja un enorme volumen sin aprovechar. La recuperación terciaria busca cambiar ese escenario mediante el uso de compuestos químicos –principalmente surfactantes– que alteran las propiedades del reservorio y permiten que el crudo fluya con mayor facilidad hacia los pozos productores.
La próxima etapa en el desarrollo de Vaca Muerta apunta a liberar el petróleo. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Estas moléculas reducen la tensión entre el agua, el petróleo y la roca, modificando la mojabilidad del reservorio. En términos prácticos, ayudan a “despegar” el crudo retenido en los poros y a reactivar zonas que ya se consideraban agotadas. Aunque la técnica tiene antecedentes exitosos en yacimientos convencionales, su aplicación en el shale neuquino representa un salto tecnológico.
Los ensayos realizados en laboratorios de Y-TEC, la empresa de innovación energética de YPF y el CONICET, mostraron que ajustar la dosis y la composición química es determinante para garantizar buenos resultados. Cada reservorio tiene características únicas, como temperatura, salinidad o tipo de mineral, por lo que las formulaciones deben adaptarse a medida.
En Vaca Muerta, los especialistas coinciden en que el desafío ahora pasa por mejorar la eficiencia. Fuente: (X)
En Vaca Muerta, se debe tener en cuenta que las condiciones son extremas, como alta presión, temperaturas elevadas y gran variabilidad geológica. Por eso, los equipos técnicos trabajan en pruebas piloto que permitan evaluar el desempeño real del método antes de una implementación a gran escala. Si los resultados acompañan, el impacto podría ser enorme.
En Vaca Muerta, se deben tener en cuenta que las condiciones son extremas. Fuente: (X)
Este enfoque abre la puerta a una nueva forma de pensar la producción energética argentina. En lugar de expandirse horizontalmente, la estrategia busca profundizar el aprovechamiento de los recursos existentes. Además, aprovechar mejor lo ya desarrollado reduce costos, demanda menos infraestructura y disminuye la huella ambiental, algo clave para el futuro energético del país.