Minuto Neuquen

ENERGÍA

El bombeo continuo gana protagonismo y transforma la productividad en Vaca Muerta

El cambio ya no está en sumar más equipos, sino en usarlos mejor.

María Constanza Daher
María Constanza Daher
Vaca Muerta. Fuente: (X)
Vaca Muerta. Fuente: (X)

Vaca Muerta se encamina a un 2026 que promete marcar un antes y un después para la industria energética argentina. Con la expectativa puesta en la puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) hacia finales del próximo año, el sector da por hecho que llegará el fin de los cuellos de botella para evacuar petróleo y abre una nueva etapa de crecimiento sostenido.

En paralelo al avance de la infraestructura, Vaca Muerta también empieza a cambiar la forma en la que se trabaja puertas adentro de los yacimientos. Las operadoras y empresas de servicios ya no miran solo cuántos pozos se perforan o cuántas etapas de fractura se completan, sino cuánto tiempo real se logra bombear por día. En ese contexto, el bombeo continuo aparece como el próximo gran objetivo operativo del shale argentino.

Vaca Muerta también empieza a cambiar la forma en la que se trabaja puertas adentro de los yacimientos. Fuente: (X)

El desarrollo de proyectos de gas natural licuado y la ampliación de los sistemas de transporte colocan a la formación neuquina en un escenario cada vez más competitivo. Pero para aprovechar ese salto exportador, las compañías buscan ser más eficientes con los mismos recursos. El cambio ya no está en sumar más equipos, sino en usarlos mejor.

Durante 2025, la actividad en la cuenca cerró con unas 24.000 etapas de fractura. Para 2026, las proyecciones del sector apuntan a unas 28.000, con un fuerte protagonismo del norte neuquino y áreas como Bajo del Toro, Bajo del Choique y Los Toldos II Este. A eso se suma la expectativa por el desarrollo de La Escalonada, el bloque que YPF incorporó recientemente a su portafolio.

Durante 2025, la actividad en la cuenca cerró con unas 24.000 etapas de fractura. Fuente: (X)

Además, de los 37 equipos de perforación actuales, se espera llegar a 43, mientras que los sets de fractura subirán de 13 a 14. Sin embargo, referentes de la industria como Luciano Fucello, Country Manager de NCS Multistage y presidente de la Fundación Contactos Petroleros, vienen señalando que la clave ya no está en la cantidad, sino en la eficiencia diaria de cada set.

Hoy, los equipos más avanzados logran cerca de 21 horas efectivas de bombeo por día. “Hay que llegar a las 24, ese es el tope de la eficiencia”, consideró Fucello. Esa diferencia se explica por los tiempos muertos entre etapas o cambios de pozo, que sumados pueden representar varias horas perdidas en una jornada. Reducir esos minutos es lo que permite dar el salto de productividad.

De los 37 equipos de perforación actuales, se espera llegar a 43. Fuente: (X)

En Estados Unidos, principal referencia mundial del shale, también se avanza en esa dirección, aunque con adopción gradual debido a los altos costos tecnológicos. Vaca Muerta sigue el mismo camino, empujada por la necesidad de bajar costos unitarios y maximizar la producción.

Otro indicador clave es la relación entre equipos de perforación y sets de fractura. En la cuenca neuquina, ese ratio viene bajando de forma sostenida, lo que muestra una mejora estructural en la eficiencia. Este avance ya se traduce en pozos más productivos y en un salto cercano al 30% en los resultados.