El conflicto entre Estados Unidos y Venezuela volvió a mover piezas clave del mercado energético, en un contexto donde Vaca Muerta sigue consolidando su crecimiento, pero enfrenta un escenario internacional cada vez más inestable. La combinación de tensiones geopolíticas, precios internacionales en baja y decisiones de inversión más cautelosas genera un marco de análisis más complejo para el desarrollo energético argentino.
En ese escenario, Vaca Muerta aparece menos expuesta a impactos inmediatos de la crisis venezolana de lo que se llegó a plantear en un primer momento. Distintos especialistas coincidieron en que los efectos directos sobre la producción local fueron sobredimensionados y que Venezuela se encuentra lejos de recuperar, en el corto plazo, los niveles históricos de extracción de petróleo que supo tener décadas atrás.
Vaca Muerta sigue consolidando su crecimiento. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Daniel Dreizzen, titular de la consultora Aleph y exsubsecretario de Planeamiento Energético, analizó que la situación del país caribeño no implica una amenaza concreta inmediata para el shale argentino. Según su mirada, la principal variable que condiciona el ritmo de desarrollo no pasa por Venezuela, sino por la evolución del precio internacional del crudo.
La expansión del shale en Estados Unidos, las decisiones de la OPEP y la presión política para contener los precios del combustible a nivel global generan un escenario desafiante, especialmente si el barril se ubica en valores cercanos a los 50 dólares. En diálogo con +e, Daniel Dreizzen expresó: “El precio ya está bajando por otros motivos”.
Dreizzen analizó que la situación de Venezuela no implica una amenaza concreta inmediata para el shale argentino. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Aun así, el desarrollo en la cuenca neuquina mantiene una tendencia positiva. La producción no convencional continúa en aumento, aunque con un ritmo más moderado que en etapas anteriores. La disponibilidad de infraestructura de transporte permite sostener el crecimiento, pero la velocidad de nuevas inversiones dependerá de la rentabilidad y del acceso al financiamiento internacional.
Juan José Carbajales, consultor energético y exsubsecretario de Hidrocarburos, consideró: “Agregar un conflicto geopolítico nunca es una buena noticia para los mercados”. La caída sostenida de la industria petrolera venezolana durante décadas dejó un sistema con fuertes déficits de inversión, infraestructura y financiamiento.
La producción no convencional continúa en aumento, aunque con un ritmo más moderado. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Este panorama global también impacta sobre los proyectos de gas natural licuado, uno de los grandes objetivos asociados a Vaca Muerta. “Los buques licuefactores que se esperaban a partir de 2027 podrían sufrir demoras en los cronogramas”, afirmó Carbajales.