El crecimiento de Vaca Muerta volvió a poner el foco en las arenas que se utilizan en la fractura hidráulica. Con la actividad en alza, Río Negro busca recuperar terreno luego de que YPF decidiera en los últimos meses priorizar la compra de arenas provenientes de Entre Ríos para sus operaciones.
Desde el Gobierno de Río Negro aseguran que el escenario puede revertirse en el corto y mediano plazo, sobre todo si se confirma el aumento de etapas de perforación y mayores volúmenes de producción previstos en Vaca Muerta.
El crecimiento de Vaca Muerta volvió a poner el foco en las arenas que se utilizan en la fractura hidráulica. Fuente: (X)
El secretario de Minería de Río Negro, Joaquín Aberastain Oro, sostuvo en declaraciones radiales que en Argentina existen pocos puntos con arenas aptas para funcionar como agente sostén en la fractura hidráulica bajo norma API. Actualmente, se identifican tres zonas con esas características: Entre Ríos, el área de Dolavon en Chubut y el sur de Paso Córdoba, en Río Negro.
Si bien tanto las arenas entrerrianas como las rionegrinas cumplen con los estándares técnicos exigidos, la elección final depende de decisiones corporativas de las operadoras. El factor logístico juega un papel determinante. El transporte puede representar hasta el 60% del costo total, y trasladar arena más de 1.300 kilómetros desde el Litoral hasta la cuenca neuquina modifica la ecuación económica.

El transporte puede representar hasta el 60% del costo total. Fuente: (X)
Durante el desembarco inicial de YPF en la búsqueda de proveedores locales, entre 2018 y 2021, se registró un fuerte crecimiento de pedidos de canteras en Río Negro, con alrededor de mil solicitudes. Ese movimiento impulsó empleo y dinamizó la actividad en zonas cercanas a la Ruta 6, donde el tránsito de camiones era constante.

En Vaca Muerta, cada etapa de fractura demanda miles de toneladas de arena. Fuente: (X)
Más allá de la cercanía, la calidad también es fundamental. Una arena con buena resistencia a la presión y adecuada redondez favorece la porosidad de la formación y permite que el hidrocarburo fluya mejor hacia el pozo. En cambio, un material de menor calidad puede fracturarse y afectar la productividad. En Vaca Muerta, donde cada etapa de fractura demanda miles de toneladas de arena, el equilibrio entre costo y rendimiento es clave.