Minuto Neuquen

ENERGÍA

Vaca Muerta y el desafío de una matriz energética que avanza a dos velocidades

Nicolás Taiariol remarcó en su análisis que el petróleo tuvo un desempeño claramente superior.

María Constanza Daher
María Constanza Daher
Vaca Muerta. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)
Vaca Muerta. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)

Vaca Muerta atraviesa una etapa de fuerte contraste. Mientras el petróleo no convencional muestra un crecimiento acelerado y consolida a la Argentina como un jugador relevante en el mercado global, el gas avanza a un ritmo mucho más lento y empieza a evidenciar límites que obligan a repensar la estrategia del sector.

El recorrido de Vaca Muerta entre 2019 y 2025 deja en claro que la evolución de sus dos principales recursos no fue pareja. Lo que en un principio se pensó como un desarrollo ordenado y secuencial terminó generando una brecha cada vez más marcada entre el shale oil y el shale gas.

perro dinero

Vaca Muerta atraviesa una etapa de fuerte contraste. Fuente: (Emiliano Ortiz - Minuto Neuquén)

De acuerdo con el análisis del consultor senior en Oil & Gas, Nicolás Taiariol, el petróleo tuvo un desempeño claramente superior. En 2019, la producción anual partía de unos 36 millones de barriles, con un promedio diario cercano a los 99.000 barriles. A partir de allí, la curva fue siempre ascendente, con una aceleración notoria desde 2021 y un salto decisivo en 2022. Ese año marcó un punto de inflexión, cuando la producción diaria se acercó a los 250.000 barriles.

La madurez operativa del sector permitió que en 2024 el bombeo alcanzara alrededor de 395.000 barriles por día, y las proyecciones para 2025 ubican el nivel por encima del medio millón diario. Ese crecimiento, sostenido durante varios años, consolidó al petróleo como el motor principal de la actividad no convencional, con tasas anuales que superan holgadamente el 30%.

anderson

El crecimiento sostenido consolidó al petróleo como el motor principal de la actividad no convencional. Fuente: (X)

Este avance demuestra que la industria priorizó el petróleo por razones económicas y logísticas, ya que requiere menores inversiones iniciales, genera ingresos rápidos y cuenta con una salida exportadora más directa. La ampliación de ductos, los sistemas de almacenamiento y la conexión con puertos como Bahía Blanca, además del oleoducto hacia Chile, permitieron transformar producción en exportaciones reales, con una red que hoy opera cerca de su capacidad máxima.

El panorama del gas es distinto. Si bien la producción creció desde los 58 millones de metros cúbicos diarios en 2019 hasta una proyección cercana a los 90 millones para 2025, el recorrido fue más irregular. Tras el pico de crecimiento registrado en 2022, el ritmo se fue apagando y las cifras más recientes muestran un avance mínimo, muy por debajo del petróleo.

cajones de verdulería1

El panorama del gas es distinto. Fuente: (X)

El mercado interno ya no alcanza para absorber mayores volúmenes y la infraestructura de exportación sigue siendo insuficiente. El gas de Vaca Muerta depende casi por completo de los proyectos de GNL para destrabar su verdadero potencial. Iniciativas como las que impulsa YPF junto a socios internacionales, o el desarrollo que encabeza Southern Energy con buques licuefactores, aparecen como la llave de esa nueva etapa.

Según las estimaciones sectoriales, recién a partir de 2027, con la entrada en operación de las primeras unidades flotantes y la posterior expansión del sistema, el gas podrá retomar una senda de crecimiento fuerte. Hasta entonces, el riesgo es que el éxito del petróleo concentre inversiones y atención, dejando al gas en un segundo plano.