El futuro energético de Argentina vuelve a girar en torno a Vaca Muerta. La petrolera estadounidense Chevron estima que la producción del yacimiento no convencional podría llegar a triplicarse hacia 2035, en un escenario donde el país busca consolidarse como proveedor global de energía.
En ese marco, Vaca Muerta aparece como el eje de una estrategia que combina recursos con la necesidad de sostener reglas claras para atraer inversiones. Desde la compañía remarcan que el ritmo de expansión estará directamente ligado a la estabilidad económica y a la continuidad de las políticas impulsadas por el Gobierno nacional encabezado por Javier Milei.

Chevron estima que la producción de Vaca Muerta podría llegar a triplicarse hacia 2035. Fuente: (X)
Actualmente, Vaca Muerta produce alrededor de 600 mil barriles diarios de petróleo, con un peso determinante del bloque Loma Campana. Allí, Chevron trabaja en asociación con YPF, uno de los actores centrales del desarrollo del shale argentino. La empresa norteamericana aporta cerca de 74 mil barriles diarios, aunque considera que ese volumen puede crecer de manera significativa en los próximos años.
El interés por expandirse también incluye nuevas áreas en evaluación. Entre ellas aparecen El Trapial y Narambuena, donde la compañía analiza posibles inversiones. Estas definiciones están atadas, en gran medida, al funcionamiento del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta clave para mejorar la competitividad frente a otros polos productivos.
Vaca Muerta produce alrededor de 600 mil barriles diarios de petróleo. Fuente: (X)
El RIGI ofrece beneficios fiscales y condiciones más previsibles para los capitales internacionales, un aspecto que resulta determinante en un contexto donde las decisiones de inversión son cada vez más selectivas. La reducción de impuestos y las garantías frente a restricciones cambiarias aparecen como factores centrales para cerrar la brecha de costos que hoy separa a Argentina de otras cuencas líderes.
El RIGI ofrece beneficios fiscales y condiciones más previsibles para los capitales internacionales. Fuente: (X)
Con un mercado internacional que demanda cada vez más energía, Vaca Muerta se posiciona como una de las grandes oportunidades de América Latina. El potencial de expansión existe, pero su concreción dependerá de la capacidad del país para generar un entorno atractivo que permita transformar ese recurso en producción sostenida y exportaciones.