Vaca Muerta vuelve a ubicarse en el centro de la escena con anuncios que prometen transformar el mapa productivo del país. Se habla de miles de nuevos empleos y de inversiones que podrían alcanzar cifras millonarias en los próximos años. Sin embargo, detrás del entusiasmo, empiezan a aparecer interrogantes sobre la capacidad real de la región para sostener ese crecimiento.
En Vaca Muerta, el contraste entre expectativas y realidad empieza a ser tema de debate. Mientras los números proyectados generan optimismo, distintos especialistas advierten que la infraestructura social y el mercado laboral no avanzan al mismo ritmo. La llegada de trabajadores, el acceso a la vivienda y la disponibilidad de servicios básicos se convierten en variables clave para entender el verdadero alcance del desarrollo.
Miles de nuevos empleos y de inversiones que podrían alcanzar cifras millonarias en los próximos años. Fuente: (X)
En ese contexto, Ezequiel Sánchez Salas, de la consultora de Recursos Humanos, aporta una mirada concreta sobre lo que ocurre en el territorio. Desde su experiencia en recursos humanos, plantea que la actividad energética muestra un crecimiento sostenido, pero enfrenta la falta de talento disponible. La demanda de perfiles técnicos y operativos supera ampliamente la oferta existente, lo que genera una competencia constante entre empresas por los mismos trabajadores.
“De real tenés muchos indicadores que te marcan que la actividad creció fuertemente, viene creciendo, pero el descalce se da donde el talento no puede multiplicarse al mismo ritmo de la actividad”, afirmó Sánchez Salas en declaraciones a Vaca Muerta News Radio, al tiempo que agregó: “Se empiezan a ver cada vez más cuellos de botella entre los perfiles reales técnicos y los operativos. Las empresas están compitiendo todas por la misma gente, entonces la gente rota”.
Sánchez Salas plantea que la actividad energética enfrenta la falta de talento disponible. Fuente: (X)
El escenario se vuelve más complejo al observar dos fenómenos simultáneos. Por un lado, la rotación de personal entre compañías, que buscan captar a quienes ya cuentan con experiencia. Por otro, muchos trabajadores formados comienzan a retirarse, mientras que los más jóvenes todavía requieren capacitación.
Esta combinación genera una tensión difícil de resolver en el corto plazo. “Los que tienen experiencias se están retirando de a poco, y los jóvenes que entran necesitan formación o no existía la formación hasta hace poco. Hay una tensión entre lo que las empresas piden y lo que el mercado local tiene para ofrecer. El gran dilema es quién va a acelerar y de qué manera”, sostuvo el especialista.
Muchos trabajadores formados comienzan a retirarse, mientras que los más jóvenes todavía requieren capacitación. Fuente: (X)
A la hora de analizar quiénes llegan a Vaca Muerta, se identifican dos perfiles bien marcados. Están quienes arriban con el respaldo de una empresa, con cierta estructura de acompañamiento, y aquellos que deciden migrar por cuenta propia, asumiendo riesgos. Este último grupo enfrenta mayores dificultades, especialmente en un contexto donde no todas las compañías pueden garantizar vivienda o estabilidad inicial.
La situación se complejiza aún más cuando se trata de familias que deciden radicarse en la región. “La familia promedio en Argentina necesita que los dos estén trabajando. Hoy ese es el gran desafío. No todos trabajan en el petróleo. Las parejas de las personas que trabajan en la cuenca muchas veces tienen que salir a buscar un segundo ingreso no para enriquecerse, sino por supervivencia, por lo que implica vivir en una de las ciudades con mayor costo de vida del país”.
A la hora de analizar quiénes llegan a Vaca Muerta, se identifican dos perfiles bien marcados. Fuente: (X)
Incluso los profesionales con mayor experiencia encuentran obstáculos. “A mayor capacitación, experiencia o expertise, ese tipo de personas muchas veces aspiran a mantener el estatus. No se van a ir a una posición de menor representatividad. Y no siempre esas posiciones abundan. Si eras jefe de operaciones, probablemente quieras reinsertarte en algo similar, no volver a una posición inferior. El dilema es para ambas partes”, precisó Sánchez Salas.
“Hay muchas cosas que son el famoso filtro de las redes: te cuentan las cosas lindas, las bonitas. Hay muchas otras que las personas necesitan un espacio para poder compartirlas. Está muy bueno poder mostrar esa otra cara de la realidad”, aseveró y concluyó: “Vamos a compartir con gente que está en la cancha, desde el dueño de la pyme de servicios hasta el gerente de recursos humanos de una operadora, o conversar con personas que en el día a día tienen actividad en la cuenca”.