Los capeletis son un tipo de pasta rellena que tienen una técnica específica para lograr una forma característica. Este rico plato se cuece, en general, en caldo de carne, preferentemente de pollo. Se pueden cocinar también con salsa de carne. Con el correr del tiempo, esta receta varió su preparación y hoy es posible hacer unos deliciosos capeletis sin amasar.
Esta pasta, que es un plato tradicional de algunas regiones en Italia, se volvió muy popular alrededor del mundo. Esta elaboración se suele consumir en general durante la época de invierno, aunque siempre es una buena opción para degustar en cualquier estación. Los capeletis sin amasar son ideales para hacer cuando se cuenta con poco tiempo y con pocos ingredientes.

Los capeletis se sirven con salsa.
La cuenta de Instagram “Casi Recetas”, especializada en elaboraciones exprés, compartió una manera diferente y rápida de hacer unos exquisitos capeletis sin amasar. Este plato difiere del original, pero no por eso es menos rico, todo lo contrario.

Capeletis sin amasar, sencillos de realizar.
Ingredientes (para 12 capeletis)
12 tapas de empanada
500 g de ricota
1 atado de espinaca
1 huevo
condimentos a gusto: pimentón dulce, nuez moscada y sal (esto es opcional).
Procedimiento
Colocar en un recipiente la ricota y condimentar con sal, pimentón dulce y nuez moscada.
Agregar el huevo y la espinaca fresca. Procesar todos los alimentos hasta que quede una especie de pasta homogénea.
En cada tapa de empanada, colocar un poco de relleno, doblar la masa, aplastar todo el borde y luego unir las puntas para conseguir la forma de los capeletis.
Mientras tanto, poner a hervir el agua. Una vez que están todas las tapas rellenas, añadir los capeletis al agua hasta que se cocinen.
Servir con la salsa elegida para acompañar el plato y mucho queso rallado por arriba. Enviar al horno a gratinar y listo para comer.
Origen de los capeletis
Muchas tradiciones locales de Italia reclaman el origen de este plato de éxito. Resulta por ello difícil trazar una línea cronológica clara. Uno de los primeros registros de los capeletis se remonta al siglo XIII y nació debido a las necesidades alimenticias de la gente. La palabra deriva del dialecto romagnolo Caplèt, referente a un sombrero de paja que la gente del campo usaba para protegerse del sol, llamado galonza.

Los capeletinis son un plato típico de Italia.
Según la historia popular, este plato nació en la Reggio Emilia a raíz de los restos de carne que los nobles dejaban tras las comidas. Los pobres, que solo disponían de este ingrediente y otros como harina, agua y huevos, elaboraron esta pasta rellena muy semejante a los tortellini.