Cuando el frío se hace sentir, nada mejor que una cena caliente, casera y reconfortante. Y estos capeletis rellenos con papa, jamón y queso son la opción perfecta: fáciles de preparar, económicos y con ese sabor que recuerda a las recetas de la abuela. Lo mejor de todo es que no necesitás hacer masa casera, ya que con unas simples tapas de empanadas de copetín podés lograr un plato que parece de restaurante.
Además del relleno sabroso, la receta incluye una salsa cremosa con un toque de vino blanco que realza todos los sabores. Ideal para disfrutar en una cena de invierno, acompañado de un buen pan para no dejar ni una gota en el plato. Seguí este paso a paso y sorprendé con una comida rica, abundante y muy fácil de hacer.

Capeletis muy ricos.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de capeletis rellenos son los siguientes:
Para el relleno:
1 papa grande
1/2 cebolla
100 g de jamón cocido
1 huevo
3 cucharadas de queso rallado
Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
24 tapas para empanadas de copetín
Para la salsa:
1/2 cebolla
1/2 puerro
2 cucharadas de crema de leche
30 cc de vino blanco
Sal y pimienta a gusto

Para sorprender a todos.
Lo primero que vas a hacer en esta prepararación es empezar por el relleno: herví la papa hasta que esté bien blanda. Pisala como para puré y reservá. En una sartén, rehogá la cebolla picada finamente con un chorrito de aceite hasta que esté transparente.
Mezclá la papa pisada con la cebolla cocida, el jamón cocido picado, el huevo, el queso rallado y condimentá con sal, pimienta y nuez moscada a gusto. Por otro lado, colocá una pequeña porción del relleno en el centro de cada tapa de empanada. Doblá por la mitad formando una media luna y luego uní las puntas, formando el típico “sombrerito” del capeleti.

Una receta simple.
Presioná bien los bordes para que no se abran al cocinar. Herví los capeletis en abundante agua con sal durante unos 3 a 4 minutos, o hasta que suban a la superficie. Escurrilos con cuidado. Para la salsa, en una sartén, salteá la cebolla y el puerro picados con un poco de aceite hasta que estén blandos. Desglasá con el vino blanco y dejá que evapore el alcohol.
Agregá la crema de leche, salpimentá a gusto y cociná unos minutos hasta que espese ligeramente. Colocá los capeletis en los platos y salseá por encima. Podés coronar con un poco más de queso rallado o perejil picado. Estos capeletis son una locura para sorprender a quien quieras.