Una de las recetas más populares en la Argentina es la de fainá. Pero ¿qué es esto? Siempre se la relaciona con la pizza, sin embargo se prepara de una forma muy diferente. Es a base de harina de garbanzo y tiene su origen en Génova.
En esta nota te enseñaremos a preparar fainá y, también te daremos algunas opciones para que puedas presentarla de diferentes formas. Ten en cuenta que este plato tan exquisito se conoce en Italia como “farinata” o “Torta di Ceci” y llegó primero al Río de la Plata gracias a los inmigrantes y, desde allí se expandió por todo el país.

La fainá es un tentempié italiano.
Ingredientes
300 grs. de harina de garbanzos
850 ml de agua
100 ml de aceite de oliva
Sal y pimienta

Ejemplo de fainá relleno.
Modo de preparación
En un bowl coloca la harina de garbanzo, la sal y la pimienta, mezcla bien los ingredientes secos y agrega de a poco el agua para evitar que se formen grumos.
Incorpora aceite de oliva y usa un batidor de mano para mezclar todo muy bien, ten en cuenta que la mezcla debe quedar uniforme.
Lleva a refrigerar la masa al menos 24 horas. Es muy importante que tengas en cuenta el descanso de la mezcla de fainá, por tanto adelántate siempre a la preparación con ese tiempo de anticipación.
Una vez transcurrido el tiempo de descanso, precalienta el horno y sobre una fuente enaceitada coloca la masa de la fainá y llévala a hornear a una temperatura alta. Cocina hasta que la fainá esté dorada.

Anímate a una fainá casera.
Otras formas de presentarla
La forma más natural de comer fainá es simplemente sacada del horno y cortada en cuadrados o triángulos. Generalmente, en las pizzerías más tradicionales se las sirve como acompañamiento de la pizza, sin embargo hay otras personas más creativas en la cocina que se animan a decorarla.

Agrega las hierbas que más te gusten.
Con cebollas de verdeo: podés cortar la cebolla finamente y agregarla a la mezcla cruda o bien rociarlas arriba antes de servir.
Con ricota: a la masa que te enseñamos más arriba, podés agregarle 400 gramos de ricota bien escurrida, de esa forma lograrás una fainá mucho más suave y esponjosa.

Sírvela a cualquier hora.
Con relleno: podés agregar jamón, queso y cebolla para darle un toque inesperado. En ese caso, solamente deberás armar este plato como una tarta.