El budín es un alimento originario de la cocina inglesa que puede ser un postre o un plato no dulce (salado o picante) que es parte de la comida principal. En el caso del platillo azucarado suele estar compuesto de diferentes ingredientes: migas de pan, bizcocho, arroz, sémola, etc. aglutinado con huevo y aderezado a veces con custard o frutas diversas. Entre esas versiones está el budín de yogur.

Hay diferentes formas y sabores de budines.
En su sentido más general, este pan suele ser dulce hecho con masa, leche, huevo, frutas, entre otros, pero también están las versiones saladas similares a las salchichas, embutidos, vegetales, carnes, y muchas más. En el último tiempo, se empezó a cocinar con otros productos alimenticios y así surgió el budín de yogur.

A este pan se le pueden agregar diferentes ingredientes dentro de la masa o por arriba.
La cuenta de Instagram “La pasamos comiendo” compartió una receta de budín de yogur rico, sencillo y muy rápido de hacer. Este pan esponjoso y suave es ideal para acompañar con una infusión o el mate a la tarde. Además, se cocina con pocos ingredientes.
Ingredientes
1 pote chico de yogurt (120 g) (gusto opcional)
1 pote de aceite
1 potecito de azúcar o 1 cucharada de edulcorante líquido
2 huevos
2 potecitos de harina leudante o harina común con dos cucharaditas de polvo para hornear.
Elaboración
En un recipiente colocar el yogur, el huevo, la azúcar y el aceite. Mezclar bien.
Añadir la harina y revolver hasta que se unan los productos. Debe quedar una consistencia suave y sin grumos.
Verter la preparación en el molde de budín.
Llevar la mezcla al horno medio por 30 minutos y listo para disfrutar de este delicioso budín de yogur.

Un rico budín casero a base yogur.
Tip: en algunas versiones de panes que llevan huevos, manteca y leche, lo ideal es que para que quede con consistencia esponjosa una hora antes de hacer el budín hay que retirar todos los ingredientes fríos de la heladera. Cuando ya estén a temperatura ambiente, al batir a nieve las claras al ser batidas crecerán más firmes sin perder su forma. La manteca también adquiere una textura más cremosa lo cual facilita su incorporación a los otros ingredientes y así, deja la masa mucho más suave.