Nada como un pancito dulce casero para levantar cualquier tarde. Y si encima es fácil de hacer, con ingredientes simples y sin vueltas, mucho mejor. El budín de yogur es uno de esos clásicos infalibles que nunca fallan: tiene una textura suave, una miga húmeda y un sabor que se adapta a lo que tengas ganas de probar. Se prepara en minutos y tiene un truco práctico que lo hace aún más irresistible: todas las cantidades se miden con el vasito del yogur, así que no necesitás balanza, tazas medidoras ni nada complicado. Solo ganas de cocinar algo rico y disfrutarlo bien acompañado.
Este budín de yogur también se presta para jugar con los sabores. Podés agregarle ralladura de limón o naranja si te gustan los aromas cítricos, sumar esencia de vainilla para un toque más tradicional, o incorporarle chips de chocolate, frutas secas o un puñado de pasas si querés variar. Se puede bañar con glaseado, espolvorear con azúcar impalpable o dejarlo tal cual: la receta de este bizcochuelo es tan noble que todo le queda bien. Perfecto para la hora del mate, para el desayuno o incluso para compartir en cualquier momento del día, este bizcocho dulce se convierte en ese comodín que siempre te hace quedar bien.

Imposible olvidarte de esta receta si usás el potecito del yogur como medida.
Si querés ganarte los elogios de todos en tu casa, tenés que animarte a preparar esta receta que, sin dudas, te va a dar como resultado el mejor budín de yogur que hayas probado. A continuación, vas a encontrar la lista de ingredientes necesarios y el paso a paso bien claro para que te quede con una miga aireada, tan liviana que parece flotar.

Este budín tiene una esponjosidad que resulta simplemente irresistible. Fuente: (@lapasamoscomiendo).
Ingredientes
1 pote chico de yogur del sabor que más te guste (120 g)
1 pote de aceite
1 pote de azúcar o 1 cucharada de edulcorante líquido
2 huevos
2 potes de harina leudante o harina común con dos cucharaditas de polvo para hornear (240 g)
Preparación
En un recipiente, colocá el yogur y usá ese mismo potecito como medida para incorporar el resto de los ingredientes: el aceite y el azúcar. Agregá también los huevos y mezclá todo muy bien hasta que la preparación quede homogénea.
Sumá la harina tamizada y uní todo con movimientos envolventes.
Volcá la mezcla en un molde previamente aceitado y llevá a horno medio por unos 30 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo en el centro salga seco.

No vas a poder dejar de comer. Fuente: (@lapasamoscomiendo).
Ya podés disfrutar de este delicioso y espectacular budín de yogur, ideal para acompañar con una infusión.