A lo largo de los últimos años, los dátiles han ido tomado una destacada notoriedad en las dietas y menús de quienes están en la búsqueda de alimentarse de manera saludable, pero sin dejar de comer rico.
Los dátiles son una fuente de energía concentrada, ya que tienen un alto contenido en carbohidratos, pero además aportan fibra, antioxidantes y minerales como potasio, magnesio y hierro. Su incursión culinaria, como estrella de recetas deliciosas, se está volviendo una sana y buena costumbre. Por eso, hoy te vamos a enseñar una preparación más que particular.

Los dátiles son los frutos de la palmera datilera.
En el día de hoy, Minuto Neuquén abre su recetario para explicarte cómo, paso a paso, podés hacer un increíble dulce de dátiles que se convertirá en un clásico de tus desayunos y meriendas, y es para que coman todos.
Con tan solo dos ingredientes, vas a lograr sumar a tu día a día una elaboración natural perfecta para consumir sin pensar tanto en las calorías y disfrutar de su dulce sabor. Seguí las indicaciones.

Aunque su apariencia es muy parecida al dulce de leche, su sabor es súper diferente.
Vas a necesitar:
230 gramos de dátiles sin cáscara
100 gramos de manteca o ghee
Agua de remojo de los dátiles (opcional).

El resultado es increíblemente delicioso.
Paso a paso:
Remojar los dátiles en agua caliente durante al menos 30 minutos, para ablandarlos.
Escurrir los dátiles, reservando el agua de remojo.
Colocar los dátiles en un procesador de alimentos o licuadora.
Añadir la manteca o ghee a los dátiles.
Triturar hasta obtener una pasta homogénea. Si la mezcla está muy espesa, agregar un poco del agua de remojo reservada.
Transferir la pasta a un recipiente hermético.
Guardar en la heladera durante al menos 2 horas, para que tome consistencia.