Si estás con tiempo libre y te dan un poco de ganas de amasar, no lo dudes ni un segundo, puede ser una buena terapia para pensar un rato y mimar a los tuyos. De hecho, podrías hacer unas exquisitas figacitas de manteca para comer con lo que quieras o para guardar en el freezer.
Son muy prácticas y te van a salvar del apuro, sobre todo si te sale una picada improvisada o alguna reunión con amigos y te toca llevar una de ellas. Es bastante económico hacerlas y podés tener en cantidad para cuando necesites, van muy bien con salado y también con dulce de leche.

En dos segundos las tenés.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de figacitas de manteca son los siguientes:
500 g harina 0000 o 000
250 ml agua templada
15 g levadura
10 g sal
1cdita de azúcar
50 g manteca blanda

Hacelas para las picadas.
Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es preparar el fermento previo, que se hace mezclando un poco de agua junto con la levadura, azúcar y una cucharada de harina; mezclá muy bien hasta que se integre y reservá tapado para que se active.
Mientras tanto vas a colocar en un bol el medo kilo de harina, vas a hacer un hueco en el medio y colocar la sal alrededor para que no toque la levadura.

Una receta súper práctica.
Cuando la levadura esté activada, vas a colocarla justo en el medio de la harina. Comenzá a integrar desde el centro hacia los lados hasta que se forme una masa y puedas pasarla a la mesada para amasar. Cuando más o menos esté formado, agregá la manteca que debe estar bien blanda; primero se va a cortar un poco, pero tenés que seguir amasando.
Formá un bollo liso y dejá descansar tapado hasta que duplique su volumen. Cuando suceda esto, separá pequeños bollitos y dales formas, pasalos a una placa y esperá a que vuelvan a levar. Llevá al horno hasta que doren y ya están listas tus figacitas para disfrutar.