A la hora de hacerse unos ricos mates (o una infusión calentita para las tardes que tenemos), el chipá (o la chipa, como se dice originalmente) es una opción perfecta para acompañar desayunos y meriendas porque tiene mucho sabor. Además, cuenta con la temperatura ideal.
El manjar característico del Paraguay logró trascender fronteras y pudo convertirse en uno de los platos más consumidos de nuestro país. Su suavidad y sabor tan propios hicieron que sea de esos bocaditos irresistibles que todos quieren y su receta es muy buscada.

El chipá es una genialidad súper fácil de hacer.
Con el correr de los años y gracias a la expansión de la cultura gastronómica, la preparación de chipá ha podido aggiornarse a gustos y preferencias de quienes lo disfrutan, por lo que hoy te vamos a sorprender.
Tal como acostumbramos, Minuto Neuquén abre su recetario y es por ello que, en el día de hoy, te vamos a enseñar a hacer chipá con salame. Seguí este paso a paso y animate a conquistar paladares con esta genialidad.

No importa el tipo de salame, el resultado es increíble.
Vas a necesitar:
250 gramos de queso blando (port salut o queso cremoso)
500 gramos de fécula de mandioca
100 gramos de manteca
250 gramos de queso duro (sardo o reggianito)
2 huevos
150 gramos aproximadamente de salame (o un salamín chico)
150 ml de leche
Sal a gusto.

Animate y probá hacer esta receta súper sencilla y con poco esfuerzo.
Cómo hacer el chipá de salame
Colocar todos los ingredientes en un bowl, menos la leche, y mezclar todos muy bien.
De a poco, agregar la leche hasta que se haga una masa lisa y estimable.
Hacer bolitas de 30 gramos cada una y ponerlas en una placa aceitada.
Llevar la bandeja con chipas a cocinar dentro del horno a 200 °C por 15 a 20 minutos hasta que se doren.
Una vez listos, sacarlos, dejarlos enfriar a temperatura ambiente.
Dato importante: el tiempo de cocción puede variar según el tamaño de los chipas. Controlar con atención el horno durante la cocción de las piezas.