Si estás pensando en hacer un puré de garbanzos o cualquier otra preparación, pero con toda la originalidad del Medio Oriente, entonces no te puede faltar uno de sus condimentos estrella, el tahini. Lo podés conseguir fácilmente en varias tiendas, pero también hacer el tuyo casero.
Lo mejor de esto es que tiene varias propiedades y es una bomba de calcio para los huesos. Aunque la mayoría de las personas lo usan simplemente para condimentar o aportar sabor, también es un gran complemento nutricional. Se trata de una pasta de sésamo también conocida como ajonjolí.

Esta receta te va a encantar.
Tiene grandes propiedades nutricionales, como omega 6 y omega 9, grasas monosaturadas y polisaturadas que se consideran saludables. Igualmente, no tendrías que consumirlo en exceso, puesto que es bastante calórico. También posee proteínas de origen vegetal y es una gran fuente de vitaminas, especialmente las del grupo B.
Para hacer esta receta de tahini casero vas a necesitar los siguientes ingredientes:
250 g de semillas de sésamo integral
4 cdas de aceite de oliva
1 cdita de sal

Tiene grandes propiedades nutricionales.
Lo primero que tenés que hacer para esta preparación es colocar todas las semillas en una sartén o en una placa de horno y ponerlas a tostar, removiéndolas constantemente y con mucho cuidado porque pronto se queman.
Cuando tengan un color tostado, las vas a retirar y colocar en una procesadora. Comenzá a procesas hasta que se haga un puré o polvo.

Podés usarlo para varias preparaciones.
Agregá el aceite y la sal, y seguí procesando para que la máquina pueda triturar mejor, vas a ver que se extrae el mismo aceite de las semillas, además del que pusiste. Después conservalo en un frasco de vidrio previamente esterilizado. El tahini sirve para varias preparaciones.