Con la llegada del otoño, el cambio de tiempo y algunos días más frescos y grises es muy probable que hayas empezado a tener “pensamientos panaderos" a la hora de los mates. Es por eso que te traemos una idea para disfrutar de este momento tan especial que bien puede ser un desayuno o una merienda con scones de queso.
Estos bollitos sabrosos que recuerdan a los chipá se venden en las panaderías de manera abundante, pero suelen ser bastante caros. Por eso, te vamos a enseñar a fabricar tus propios scones de queso en casa y con pasos sencillos. Además sumaremos algunas ideas para que puedas saborizarlos de diferentes maneras. Disfrutá de esta receta que se las trae.

Con esta receta, podés emprender.
Ingredientes
400 g de harina 0000
2 cditas. de polvo de hornear
120 cc. de leche
100 g de manteca
200 g de queso semiduro (parmesano, gouda, sardo o el que tengas)
Sal
Opcional: 1 huevo para pintar

Al final, si querés, agrégale queso.
Modo de preparación
Precalentá el horno a 200 °C y prepará una bandeja para hornear con papel para hornear o un poco de aceite.
En un bowl grande, mezclá la harina, el polvo de hornear previamente tamizados y la sal. Agregá la manteca fría cortada en cubos a la mezcla de harina y usá tus dedos, o un cortador de masa para frotar la manteca en la harina hasta que la mezcla tenga una textura similar al arenado.

La masa es más bien húmeda.
Incorporá el queso rallado a la mezcla de harina y manteca. Verté la leche poco a poco sobre la mezcla, revolvé con una cuchara o espátula hasta que se forme una masa homogénea y pegajosa. Es importante que no pongas el líquido de golpe porque la cantidad exacta dependerá de cuánto absorbe la harina.
Pasá la masa a una superficie enharinada y amasá ligeramente hasta que tenga un grosor de aproximadamente 2-3 centímetros.

Cortá los scones de la forma que quieras.
Usá un cortador de galletas o un vaso para cortar los scones de queso en círculos o podés darles formas triangulares. Colocá las galletitas cortadas en la bandeja para hornear.
Si querés que los scones de queso salgan brillantes, batí un huevo y pincelá cada una de las masitas antes de cocinar, podés saborizar el huevo con pesto o dejarlo al natural.

Después de agregarle huevo batido, podés espolvorear semillas.
Horneá los scones de queso en el horno precalentado durante unos 15-20 minutos o hasta que estén dorados en la parte superior.
Una vez listos, retirá los scones del horno y dejalos enfriar en la bandeja durante unos minutos antes de transferirlos a una rejilla, para enfriar completamente.

Usar scones para hacer sandwichitos es recomendado.
Otras ideas para saborizar los scones
Con hierbas frescas: agregá hierbas frescas picadas como tomillo, romero o salvia a la masa.
Scones de cebolla caramelizada: incorporá cebolla caramelizada a la masa para un sabor dulce y suave.

No dudes en probar con hierbas.
Scones de cheddar y cebolla verde: usá queso cheddar rallado y cebolla de verdeo picada, para un sabor fuerte y sabroso.
Con bacon y cebolla verde: agregá trozos de panceta previamente salteada y cebolla verde picada a la masa para un sabor ahumado y muy sabroso.

Con bacon.
Con aceitunas y tomates secos: mezclá aceitunas picadas y tomates secos en trozos pequeños en la masa, para un toque mediterráneo.