Hay recetas que tienen versiones muy sencillas de preparar, ideales para aquellos que no poseen mucha experiencia en el mundo de la cocina. Una de ellas son los scones de queso, una preparación que rinde para muchas porciones, por lo que es perfecta para servir durante una merienda o picada con amigos.
Para hacer este platillo no se requieren demasiados ingredientes, por lo que no hay que invertir mucho dinero. Además, se hace en menos de una hora, por lo que tampoco hay que ensuciar demasiados utensilios ni utilizar equipos profesionales. Por eso, los scones son una versión muy fácil de hacer en casa.

Esta preparación se hace en sencillos pasos.
Los ingredientes para hacer los scones:
1 huevo
200 ml de crema
170 g de harina 0000
2 cditas de polvo para hornear
150 g de queso (mitad azul y la otra mitad semiduro)
2 cditas de sal.

La receta rinde para varias porciones.
Lo primero que se debe hacer para la preparación de los scones es colocar en un bowl todos los ingredientes húmedos, la crema y el huevo, y unirlos hasta que queden bien integrados. Luego, en otro recipiente se añaden los secos, la harina, la sal y el polvo de hornear.
Se unen ambas preparaciones y antes de mezclar se añaden los dos quesos rallados. Se une con ayuda de la mano y no es necesario amasar demasiado, bastará con unir todo hasta tener una mezcla homogénea. Cuando esté lista, se debe colocar en una superficie lisa y darle forma rectangular.

Los scones son fáciles de hacer en casa.
Se corta en triángulos de la porción deseada y se llevan a una fuente para horno previamente engrasada. Luego, se lleva a cocción a 180 °C por 20 minutos o hasta que estén doradas ,y el queso de la preparación quede bien gratinado. En ese punto, se pueden retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente para servir.
Este tipo de receta se puede servir con alguna salsa o crema para untar, y que ayude a resaltar sus sabores. En caso de que queden algunas porciones, lo mejor es guardarlas en un recipiente con tapa y en un lugar seco, para que se mantengan en buen estado por más tiempo.