Los scones de queso y zanahoria son una versión muy saludable de completar la mesa de la merienda o de servir snacks a los invitados. Además, se hacen en sencillos pasos y con pocos ingredientes, por lo que no hay que invertir mucho tiempo y dinero.
Este tipo de aperitivo es ideal para comer con aderezos que ayuden a resaltar su sabor, como cremas hechas a base de perejil u otros vegetales. Debido a que los scones de queso y zanahoria se realizan en porciones pequeñas, se pueden hacer muchas porciones de una sola preparación.

La preparación es ideal para servir como snack.
Los ingredientes para hacer los scones de queso y zanahoria son:
1 huevo.
50 g de queso gouda
50 g de zanahoria rallada.
1 taza de harina de garbanzos.
1 cucharadita de aceite de oliva.
1 cucharadita de polvo para hornear.
Sal c/s.

Esta receta rinde para varias porciones.
En un recipiente se colocan todos los ingredientes, y se amasa con ayuda de las manos hasta tener una consistencia que no se pegue y en el que los elementos estén bien integrados. Luego, se lleva a una superficie lisa.
Se termina de amasar y se aplana hasta conseguir un círculo de, aproximadamente, 2 cm de grosor. Luego, se cortan en minis triángulos y se llevan a una fuente para horno. No es necesario agregar ningún ingrediente a la base de la bandeja, pero en caso de que no sea antiadherente, se puede añadir un chorrito de aceite de oliva.

Los scones se cocinan en el horno.
Luego, se deja cocinar por 20 minutos a 180 °C hasta que estén doradas. Se sirven una vez estén a temperatura ambiente con la salsa de su preferencia. En caso de querer guardar las porciones restantes, lo recomendable es colocarlas en un envase tapado y un ambiente con poca humedad, para que no se endurezcan.
Cabe resaltar que, como no llevan harina de trigo, son perfectas para servir a aquellos comensales que no pueden consumir gluten.