Comenzó la temporada de frío y uno de los anhelos para los amantes de la cocina es disfrutar de un exquisito plato de comida caliente y aquí te contamos cómo lograrlo al indicarte los pasos para una polenta de espinaca.
Ideal para aquellos curiosos culinarios o para los expertos en gastronomía que no saben cuál receta escoger, seguí este paso a paso para no fallar. ¿Qué necesitás?

Aprovechá el día otoñal para comer un plato caliente.
Con pocos ingredientes, vas a comprar: 1 taza de polenta, 3 tazas de leche, sal y condimentos a gusto, 1 cebolla chica, 1 atado de espinaca, 1 y 1/2 taza de leche, 1 cucharada colmada de maicena, mozzarella y queso parmesano a gusto.

Realizá tu salsa de espinaca en un sartén.
Con estos elementos que conseguís en cualquier negocio de tu barrio, nos ponemos manos a la obra con la receta de polenta de espinaca que no falla y que es ideal para degustar en otoño.

No olvides cocinar la polenta con leche para lograr una consistencia suave.
Arrancá con la cebolla, picándola en cubitos pequeños. Luego cocinala en una olla o sartén precalentado con un chorrito de aceite y sal, hasta que notes que el vegetal está blanco, sumale una taza de leche y mezclá.
Por otro lado, incorporá en un recipiente una cucharada de maicena y un poquito de leche al combinarlos con el objetivo de que no queden grumos, cuando lo hayas diluido de manera efectiva, añadilo en tu sartén y revolvé bien hasta que tu plato salado se espese.

Decorá tu polenta de espinaca con mozzarella y queso parmesano.
Ahora llegó el momento de sumarle los condimentos a tu preparación, como el pimentón ahumado y las espinacas. Para darle el toque especial a la salsa de tu polenta de espinaca, incorporá el queso rallado, mezclá y reservá hasta que tengas tu harina de maíz hervida.

Disfrutá de tu polenta espinaca gratinada.
En una olla, colocá 3 tazas de leche y una taza de polenta. Mezclá estos ingredientes hasta lograr que tu elemento protagonista del menú obtenga una consistencia espesa. Finalmente, buscá una fuente apta para horno y trasladá la polenta, al desparramarla con una espátula y sumarle la salsa de espinaca que hiciste en el paso anterior. Decorá con cubitos de mozzarella, queso parmesano y llevá al horno hasta que tu plato se gratine. ¡A probar!