Este es un buen momento para aprovechar los últimos duraznos de la temporada y nada mejor que utilizarlos para la preparación de un exquisito plato para compartir en las tardes de mate o con un rico café o chocolate caliente ahora que vienen los días de frío. El budín es una de las recetas por excelencia para este fin.
Si bien este es un ejemplo de budín de durazno, también podés reemplazarlo por cualquier otra fruta de estación. Guardá la preparación para que siempre la tengas a mano. Queda muy bien también con manzanas, peras, bananas y, cuando es época, incluso con frutillas o arándanos.

Este budín es exquisito.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta son:
2 taza de harina leudante
1 taza de azúcar
100 g de queso crema
3 cucharadas de aceite
1 cucharada de esencia de vainilla
2 duraznos

Muy fácil de hacer.
Lo primero que tenés que hacer es ponerte a batir los huevos con el azúcar hasta que quede una consistencia espumosa. En ese momento, vas a incorporar el aceite, el extracto y el queso crema.
Por otro lado, lavá y pelá los duraznos o la fruta que elijas, vas a quitarle el carozo, o las semillas si se trata de manzanas o peras, y las vas a cortar en cubos pequeños.

Preparalo para la merienda.
A la preparación de los huevos le vas a agregar la mitad de la harina, que sí o sí debe ir tamizada, y vas a incorporar muy bien con movimientos envolventes, después vas a añadir la otra mitad y vas a mezclar hasta integrar.
En un molde de budín enmantecado, poné un tercio de la preparación, agregá la fruta en cubos, cubrí con lo que resta de la preparación y por encima colocá un poco más de fruta. Podés espolvorear un poco de azúcar en la superficie para darle un toque crujiente. Por último, llevá al horno precalentado a 180 grados y horneá por unos 40 minutos, estará listo cuando introduzcas un palillo y salga seco.