El budín es una especie de bizcocho dulce cuyo interior se caracteriza por tener una miga húmeda, porosa y suave que se desarma fácilmente, mientras que su corteza es fina, dorada y blanda. Este bizcochuelo se presenta de diversas maneras, puede servirse solo o estar relleno con dulce de leche, chocolate, futas, frutos secos, entre otras opciones. A veces puede estar cubierto con frutas confitadas, glaseados, cacao, coco, entre otras opciones. De igual manera, su sabor también varía, desde marmolado, vainilla, frutales, de coco, chocolate y muchos gustos más.

Hay sabores de budines para todos los gustos.
Para que la miga del budín salga esponjosa, airosa y suave es fundamental batir bien los huevos, ya que al realizar esta acción de manera correcta las burbujas de aire que quedan atrapadas y forman esta curiosa textura. También al momento de añadir la harina se debe tener en cuenta que se debe hacer de a poco y mezclar con movimientos envolventes. Esto evitará que el bizcocho quede apelmazado y compacto.

El budín es una de las especialidades de panadería favoritas de los argentinos.
Preparar un delicioso budín matero de vainilla y nueces es muy sencillo y no demanda mucho tiempo. Esta receta se elabora con harina leudante y harina integral, y no se utiliza azúcar común. Tomá nota de cómo hacer este pan dulce esponjoso y deleitá a todos en tu familia.
Ingredientes
1 taza de harina leudante
1/2 taza de harina integral
3 cucharadas sopera de aceite
3 huevos
5 sobrecitos de edulcorante o 80 g de azúcar mascabo
1 taza de leche
50 g nueces
1 cdita extracto de vainilla
Preparación
En un recipiente mezclar el aceite, el edulcorante o azúcar mascabo, el extracto de vainilla junto con los huevos. Revolver bien hasta que se integren los alimentos.
Luego incorporar las harinas de a poco, y las nueces. Mezclar con movimientos envolventes.
Por último, agregar la leche y batir.
Colocar la preparación en una budinera y llevar a horno moderado durante 25 minutos.

El budín de vainilla y nueces es muy rico y fácil de hacer.
Listo este exquisito budín de vainilla y nueces ideal para servir en el desayuno o en la merienda acompañado de una infusión o del mate.
Tip: este budín se puede realizar solo con harina integral. Sin embargo, el principal problema es que por más que se reemplace la harina leudante por polvo para hornear, no leudará lo suficiente y su miga no saldrá tan esponjosa.