El otoño es la estación en donde abundan las calabazas, además, es cuando mejor sabor toman, por eso es importante aprovecharlas. Además de hacerlas al horno, en tartas o en pastas, también podés utilizarlas en preparaciones dulces como un budín de calabaza.
Estas recetas son ideales para las tardes de mates y se hacen con pocos ingredientes, algunos que seguramente tenés en tu casa. No tengas miedo si no sos un gran experto en la cocina porque es una preparación muy fácil y en simples pasos. Sale con una miga húmeda y esponjosa, no tengas miedo a utilizar calabaza en una receta dulce.

Es buen momento para aprovechar las calabazas.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer este budín de calabaza son los siguientes:
1½ tazas de harina 0000
1 taza de azúcar (200 gramos)
1 cucharada postre de polvo para hornear
¼ cucharadita de bicarbonato de sodio
1 cucharadita de canela
¼ cucharadita de nuez moscada
2 huevos
1 taza de puré de calabaza
½ taza de aceite neutro
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 naranja (ralladura y jugo por separado)

Este budín de calabaza es muy rico.
Lo primero que vamos a hacer es agarrar un bol y colocar dos huevos con azúcar, vas a batirlos con batidora eléctrica de lo posible hasta que espumen a un punto letra. Entonces será momento de adicionar el aceite, la esencia de vainilla, la canela, la nuez moscada y la ralladura de naranja.
Batimos por un minuto más y posteriormente incorporamos el puré de calabaza. Incorporamos bien hasta integrar completamente. A continuación, vertimos el jugo de naranja y la mitad de la harina tamizada con el polvo para hornear y el bicarbonato de sodio. Mezclamos todo con movimientos envolventes y cuidado de no bajar los huevos.

Muy fácil de hacer.
Una vez que se integre agregamos el resto de la harina y terminamos de incorporar, debe quedar una masa homogénea. Mientras tanto, precalentamos el horno y enmantecamos y enharinamos un molde de budín o bizcochuelo. Colocamos la masa en el molde y llevamos a hornear por unos 40 minutos a 180 grados.
Estará lista cuando pinchemos con un palillo o cuchillo y este salga seco. Dejalo enfriar a temperatura ambiente, será mejor que no comas el budín cuando esté muy caliente. Por encima podés hacer un glaseado mezclando azúcar impalpable con unas gotas de jugo de naranja.