Las facturas son un clásico en la mesa de los argentinos a la hora del desayuno o la merienda. Estas masas de confitería son tan populares en el país que existe una gran variedad de ellas, desde saladas o dulces, rellenas con dulce de leche, crema pastelera, dulce de membrillo u otras opciones. También están aquellas que vienen cubiertas con cualquiera de los ingredientes ya mencionados, con azúcar impalpable, glasé y muchas más.

Las facturas forman parte de la cultura gastronómica del país.
Una curiosidad que tienen estos bocaditos es que Argentina es el único país que denomina facturas a estos pancitos. Esto se debe a que sindicato de pasteleros y panaderos del país fue el que comenzó a usar esta palabra como una forma de llamar la atención sobre el valor de su trabajo. Asimismo, fue esta misma organización, la cual adhería al anarquismo, que nombró a las variedades de facturas con nombres que injuriaban al Gobierno, los militares, la policía y la Iglesia Católica u otras religiones. Así surgieron las bolas de fraile, cañoncitos, suspiros de monja, vigilantes, sacramentos, medialunas, libritos, entre otros.

A diferencia de otros países que solo se consumen este tipo de masitas dulces en fechas específicas, en Argentina se comen durante todo el año.
Hay diversas maneras de preparar facturas caseras, algunas recetas son más fáciles y simples que otras. Entre las distintas elaboraciones que hay, existe una que es muy sencilla, no demanda mucho tiempo y lo mejor de todo es que es súper económica. Con una serie de ingredientes podés obtener varias unidades de estas masitas de confitería, ideales para deleitar a tu familia o para emprender tu propio negocio y venderlas.
Ingredientes
Rinde 30 unidades aprox.
Masa
700 g de harina 000 o 0000
320 ml de leche tibia
140 g de azúcar
2 huevos
10 g de levadura seca (1 sobre)
Chorrito de esencia de vainilla
1 pizca de sal
6 cucharadas de aceite de girasol
Crema pastelera
300 ml de leche
65 g de azúcar
35 g de fécula de maíz o maicena
1 huevo
Chorrito de esencia de vainilla
Otros rellenos
150 g de dulce de membrillo
150 g de dulce de leche repostero
Almíbar (100 g de azúcar y 100 ml de agua)
Azúcar impalpable
Elaboración
En un recipiente mezclar los huevos, aceite, esencia de vainilla y azúcar.
Añadir la leche tibia y la levadura en polvo. Revolver bien.
Agregar una parte de la harina e integrar. Luego añadir la otra parte y unir todo. No hace falta amasar. Tapar el recipiente y dejar descansar una hora.
Enharinar la mesada y estirar la masa con un palo de amasar. Con un cuchillo cortar tiras (los bordes deben quedar parejos).
Trenzar cada tira como indica la imagen. Luego unirla para formar un círculo y torcerla para que quede con forma de ocho.

Así tenés que trenzar la masa.
Colocar todas las facturas en una placa aceitada.
En una olla verter la leche y la mitad del azúcar. Mezclar. No dejar que hierva.
En un bowl mezclar un huevo, la fécula de maíz y el resto del azúcar. Agregar la leche caliente y seguir revolviendo. Verter de nuevo todo en la olla y batir hasta que se forma la crema pastelera. Una vez que se espesó, apagar el fuego y agregar un chorrito de esencia de vainilla.
Tapar la crema pastelera y dejar que se enfríe.
Con una cuchara o una manga agregar la crema pastelera a las facturas. Por arriba colocar dulce de leche o membrillo.
Dejar levar unos 30 minutos y llevar al horno de 180 ° a 200 ° por 15-20 minutos. Apenas estén listas, pincelarlas con almíbar y espolvorearlas con azúcar impalpable.

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Listas estas deliciosas facturas, súper esponjosas y ligeras.