Es el día sándwich de la semana y aquí te retamos a que inicies el miércoles de una manera diferente con una propuesta perfecta para el desayuno o merienda, se trata de los libritos de dulce de leche.
Indicada como la alternativa que se adapta tanto para las personas que están dando sus primeros pasos en el mundo de la gastronomía, esta receta tiene un nivel de complejidad bajo.

Sorprendé a tu familia con este postre.
Para que hagas este manjar para el paladar necesitarás los siguientes ingredientes: 250 gramos de harina 0000, 1 pizca de sal fina, 50 gramos de azúcar, 100 mililitros de leche, 15 gramos de levadura fresca, 1 huevo, 50 gramos de manteca y harina extra para terminar la masa. En cuanto al empaste, relleno y decoración, usarás: 40 gramos de manteca pomada, maicena, dulce de leche y azúcar impalpable.
Con los elementos sobre la mesa para los libritos de dulce de leche, nos ponemos manos a la obra. En un recipiente o bowl colocamos la harina, sal, azúcar, mezclás y le hacés un hueco en el medio para que vayas incorporando poco a poco los ingredientes líquidos como la leche, huevo y también, la levadura. Amasamos hasta que obtengamos una consistencia homogénea y pegajosa.

Colocá los libritos en una placa para horno. Fuente: Matycocinaok
Trasladamos la masa de los libritos de dulce de leche a la mesada y le sumamos la manteca. Con este ingrediente, tu elaboración quedará más pegajosa y le agregamos más harina para poder amasarla.
Una vez que tengas la masa de los libritos de dulce de leche suave y fácil de amasar, la estirás con papel film y la dejás hasta que triplique el volumen.

Acompañá tus mates o merienda con los cuadraditos de dulce de leche. Fuente: Matycocinaok
A continuación desgasificás, estirás, le añadís manteca pomada, harina de almidón de maíz y arrollás como si fuera un pionono. Luego cortás por la mitad, aplastás con el oflador, estirás, cortás las puntas y le das las formas de cuadrado.
Llevá a una placa enmantecada para horno, dejá descansar unos minutos para que duplique su tamaño. Cociná en el horno a una temperatura de 200 grados por alrededor de 15 minutos. Cuando haya transcurrido el tiempo, esperá a que se enfríen, cortalos por la mitad y rellenalos con dulce de leche y espolvoreale azúcar impalpable. ¡A disfrutar!