Si te gusta hacer jugo o comer naranjas, tenés que saber que no deberías tirar las cáscaras. En vez de tirar las cáscaras de naranja a la basura, podés aprovecharlas en un sinfín de recetas deliciosas. Sin ir más lejos, podés hacer una exquisita mermelada para tus desayunos y meriendas.
Si sos fan de la mermelada de naranja, entonces no gastes más en las que vienen en frascos del supermercado. Con pocos ingredientes, y además de económicos, vas a conseguir tu propia mermelada casera, sin conservantes. ¡No podés dejar de probarla!

Probá esta exquisita mermelada.
Los ingredientes que vas a necesitar para hacer esta receta de mermelada de cáscaras de naranja son los siguientes:
400 g de cascaritas de naranja en juliana sin la parte blanca.
800 g de azúcar.
1 litro de jugo o líquido.

Aprovechá muy bien las naranjas.
Lo primero que tenés que hacer es conseguir las cáscaras de naranja y quitarles la parte blanca. No te olvides de limpiarla e higienizarla muy bien, y después cortarla en una juliana bien fina.
Si decidís utilizar naranjas agrias, tenés que hacer otro procedimiento. Poné a hervir las cáscaras en agua fría 1 a 2 veces para quitarles el amargor, después ya las podés cortar y usar en la preparación.

Te va a encantar.
Por otro lado, también vas a exprimir el jugo de las naranjas; te tiene que quedar un litro. Pesá muy bien las cáscaras de naranja para que la proporción sea exacta: tenés que colocar el doble de su peso en azúcar.
Colocá las cáscaras, el jugo y el azúcar en una olla y llevá a un fuego bajo a cocinar por unas dos horas al menos revolviendo de vez en cuando. Para saber si está lista, pasá una pequeña porción a un plato y fijate si ha espesado. Entonces, ya podés pasar tu mermelada a frascos de vidrio esterilizados y conservala para cuando quieras.